domingo, 3 de mayo de 2026

 PIDE BUENA COSECHA A DIOS Y A LOS SANTOS, pero mientras echa abono a tus campos.





Eso se lo decía don Antonio el párroco a los " gatos " a la salida de misa los domingos en la plaza:

" Vosotros pedid a Dios que llueva o que no hiele o que haga sol, pero no olvidéis echar estiércol y mineral a las tierras ".

Las " gatas " eran muy religiosas y ellas estaban convencidas de que Dios escuchaba sus peticiones relacionadas con la agricultura y con la ganadería.

En cambio los " gatos " eran menos religiosos y fiaban más en el estiércol y en los abonos que llegaban de Fuentes de San Esteban, para tener buenas cosechas.

- Mi mujer le pide a Dios y a todos los Santos que nos dé buenas cosechas, pero yo me fío más de la buena simiente y de los abonos, le decía cualquier " gato " a don Antonio.

- Las dos cosas son necesarias, le aconsejaba el párroco.

Yo escuchaba esas conversaciones mientras hacía mi trabajo de domingo, tras ayudar en la misa y ganarme mi " jornal ", consistente en una perra gorda o dos perras chicas o 10 céntimos de peseta.

Mi trabajo era repartir El Buen Amigo, el periódico semanal al que estaban suscritos la mayoría de los vecinos del pueblo.

Todos los ejemplares que repartiera en la plaza eran un trabajo menos a la hora de llevarlos hasta las casas.

Además tenía que tener cuidado y repartir " listo " porque las mujeres se marchaban corriendo a la salida de la misa para preparar la comida a su marido y a sus hijos.

La partida de cartas en la taberna después de comer era un acontecimiento tan importante como la misa.


Foto  Google.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario