EN EL MES DE SAN JUAN, al sol se cuece el pan
Este refrán carecía de valoración en Cereceda.
Las mañanas eran frías y con rocío.
Las chaquetas de pana nos acompañaban por la mañana a los linares y a las tierras.
Los hornos de las casas - cada familia tenía su horno - había que calentarlos con ramas de robles y bardas y escobas y brezos - porque se " gastaba " mucho pan con la abundancia de trabajos en los huertos y en las tierras.
Algún año la gente que pasaba por las calle podía pensar que había fuego en las casas pues las lumbres ya estaban apagadas y las chimenas limpias a la espera del mes de setiembre.
El olor a leña procedía del horno de cocer el pan.
El calor ambiental ayudaba a que la masa estuviera preparada mucho antes.
" Una buena madrugá y al mediodía tenemos pan reciente pa la comida ", decían las señoras " gatas ".
En época invernal se tardab un día en hacr el pan.
El pan reciente , algunos días, estaba todavía en el horno, a las cinco de la tarde, al salir de la escuela.
Foto Google.com Horno casero familiar, situado en el sobrao.












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