CAMINO A UNA CASA SOLA
En los documentos de Cereceda siempre se habla de que todas las viviendas se agrupan en el casco urbano.
Todos recordamos la casa de la Jacera en la que vivió unos años el Padre Macías ( Pepe el fraile ) que se encontraba junto a las Eras y a la que se accedía desde el pueblo por la Callejina.
Hoy quiero recordar dos viviendas a las que yo acudí muchas veces y que estaban en el límite de Cereceda y La Nava : La casa de la tía Odoxia ( Eudoxia en griego que significa " de buena reputación, " de buena fama " ) y la casa de Los Rasos.
En la casa de la tía Eudoxia, muy cercana a la carretera de La Nava, conocí a la dueña y a sus hijos.
Acudí muchas veces a buscar agua a la fuente que estaba al lado de la casa.
Hace unos años volví al lugar y solamente encontré ruinas y el agua " con un sabor diferente y quizás, ya no potable "
A la casa de Los Rasos subí en muchas ocasiones pues José y Juana, sus propietarios, eran familia de mi abuela Fausta.
Allí los conocí con sus dos hijas.
También subí algunos años a buscar patatas para sembrar a cambio de garbanzos.
- Esos huertos sufren las heladas y las patatas se dan muy bien en Cereceda " decían mi padre y sus hermanos.
Mi última visita fué hace pocos años para ver " ruinas " y restos de un volcán en sus proximidades.
Foto Pinterest.es





















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