DONDE UNA PUERTA SE CIERRA, otra se abre
Este refrán o " dicho de pueblo " lo podías escuchar en boca de las señoras " gatas ",
Unas veces se refería a la misma puerta de la misma casa que había sido reformada - " modernizada ",
decían ellas - al cambiar de dueña o al repartir una herencia.
En otras muchas ocasiones tenía un sentido " figurado ".
- El mi marido fué la otra tarde a ver a Juanín para pedirle que nos arrendara el corral de la Esquina para meter allí el carro y la burra. Pero le pidió una " bestialidad " por el arriendo. Entonces se fué a la taberna y allí contó, " a todo el que lo quiso escuchar ", el precio de Juanín por el su corral. Y allí el nieto del tío Ramón el chatarrero - lo llamaban así porque su padre se había dedicado a recoger chatarra en la capital - le ofreció el corral que él tiene en el Altozano. Y además, más barato. Mi madre siempre decía : " cuando una puerta se cierra otra se abre".
Este refrán lo escribió Cervantes en el capítulo XXI de la 1ª parte de El Quijote:
" Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas, especialmente aquel que dice " Donde una puerta se cierra otra se abre ".
Es un refrán que se utiliza para consolar a alguien que ha vivido un suceso desagradable, ya que tras él suele venir otro feliz.
Foto Google puerta de casa de pueblo cerrada y puerta de cada de pueblo abierta.
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