viernes, 6 de noviembre de 2026

 LA PALABRA Y LA LLAVE

 

 


Una frase que se quedó grabada en mi memoria de niño en la taberna, ha aparecido al leer el texto de la foto.

- ¡ Tápale la boca a ese bocazas con una palabra ! le decía un " gato " viejo a su hijo mientras barajaba lentamente las cartas de la brisca.

- Ahora mismo se la tapo.

Y se la tapó con una sola palabra.

Yo me maravillé de algo impensable para mí: Se podía hacer callar a un mozo, chulo y pendenciero, con una sola palabra.

En aquella época de mi vida me habían enseñado que los hombres tenían algo muy valioso: su palabra.

Todos los tratos de la taberna se hacían " de palabra " y se cerraban " con un apretón de manos ".

Y, a veces, eran tratos de muchos duros.

El duro era la moneda para los tratos " gordos " ( cinco pesetas hacían un duro ).

Para los tratos pequeños se utilizaba el real ( cuatro reales hacían una peseta ).

- " La palabra del tío Rigoberto vale más que toda tu hacienda ", escuché que le decía mi padre al señor Adrián, un tratante de ganado que vivía en Ciudad Rodrigo.

" Las palabras son como las llaves. Si las eliges bien, abren corazones y cierran bocas ".

 

Foto  pinterest.es 


 

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