lunes, 10 de agosto de 2026



 LOS PROBLEMAS DE LA PAJA DE CEREAL





La paja de trigo siempre creaba problemas en mi casa.

Si teníamos mucha, era un problema encerrarla toda en el pajar.

Algún año encerramos un carro en el tenao de la cuadra.

Esa paja sirvió de cama " pa las ovejas en invierno ".

Si teníamos poca y había sitio en el pajar, mi padre preguntaba a quién le sobraba para encerrar dos carros más.

Ya he contado que fuimos unos años con el carro cargado - las redes arrastraban por la carretera - a vender paja a Miranda.

Una salida de noche, y toda la mañana llenando canastos de paja en el carro.

La paja la vendíamos por canastos.

Los mirandeños los subían con una polea desde el carro hasta el último piso de la casa.

A mi padre le gustaba vender la paja por sacas en las Eras.

Siempre se las vendía a amigos suyos de San Martín o de Las Casas.

Era un comercio de trueque: sacas de paja por pellejos de vino para la taberna.

Mi padre siempre me decía que esa venta " era un negocio redondo ".

A mi me gustabe encerrar paja y, sobre todo, la sopa en vino y los torreznos de jamón fritos.

Ese era el almuerzo tras encerrar tres carros de paja en una mañana.


Foto  Google.com


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