lunes, 7 de septiembre de 2026

 UNA SEÑORA " GATA " FELIZ





Mi abuela Fausta, como muchas señoras " gatas ", tenía la costumbre de poner docena y media de huevos en una cesta de mimbre que había " fabricado " mi tío Horacio, colocar dentro de ella a la gallina clueca y, murmullando, rezar algunas oraciones a la Virgen de la Peña.

- Le pido que no haya tormentas mientras la clueca está " empollando " los huevos, me decía aunque yo no se lo preguntara.

La esperanza es lo última que se pierde.

Mi abuela solamente la perdía cuando empezaban a salir polluelos de los huevos y de la docena y media de huevos salían una docena de pollitos.

- Ya no salen más. Este año hemos tenido mala suerte, me decía.

- Puede que los huevos no estuvieran buenos o que la clueca sea vieja o que . . . ,  eran mis razones del desastre gallináceo.

Pero algún año colocó docena y media de huevos en la cesta - como hacía cada año -  y " salieron " 16 pollitos.

Todo Cereceda se enteró de la " buena suerte " de mi abuela Fausta.


Foto  pinterest.es

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