jueves, 16 de abril de 2026

 CANDIL, CANDILEJA,

SI NO TE ECHO ACEITE,

a oscuras me dejas





Es una expresión popular propia de las gentes de los pueblos.

En una ocasión, una de mis informadoras me dijo que era el estribillo de una canción  que las muchachas cantaban en corro  por las tardes en la plaza del pueblo.

El candil era una luminaria vital en los pueblos hasta la llegada de la corriente eléctrica y también en las " faltas " de la electricidad.

Candileja es una pequeña vasija que contiene aceite y una o varias mechas.

Mi madre acostumbraba poner en las habitaciones del bar algunas candilejas con abundante aceite y hasta tres torcidas o mechas para aumentar la cantidad de luz.

El aceite que se ponía en candiles y candilejas era de la zona de la Sierra . sobre todo de El Soto, y dejaba para los " guisos " el aceite que le traían los jurdanos.

Igualmente el aceite que se ponía en la lamparilla del Santísimo en la iglesia era siempre de los pueblos de la Sierra.

Según mis abuelas, ese aceite :

*Daba más luz

* Olía mejor.

* Duraba más horas en la lamparilla.

Todos los serranos tenían en un huerto cercano al pueblo un olivo, plantado por alguno de sus antepasados, de cuyas aceitunas se extraía un aceite especial para la lamparilla del Sagrario en la iglesia parroquial.


Foto  Google.com



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