miércoles, 1 de abril de 2026

 EL SILENCIO DE LA MÚSICA





" Al pasar por delante de la casa de algún vecino que está de luto, por la muerte reciente de un familiar, se guarda silencio, dejando de tocar la música ".

       Revista de Folklore nº 81  año 1987.  " La fiesta de un pueblo ". Antonio Diéguez Añel


En muchas ocasiones he preguntado a los " gatos " y a las " gatas " si en Cereceda se " respetaba " esa costumbre que yo conocí al leer un artículo en la Revista de Folklore.

Era costumbre que la vísper de San Pablo y la víspera de San Marcos - los dos Patronos del pueblo - se hiciera un pasacalles al anochecer en un recorrido de la orquesta , contratada para la fiesta , por las calles del pueblo.

Acompañaban a la orquesta - o al tamborilero en los años que escaseaba el dinero - todos los gatines del pueblo y alguna " gata " que presumía de su saber bailar.

Los más viejos del Lugar me han comentado que esa era una costumbre arraigada en el pueblo por los años del primer tercio del siglo XX, y que luego se fué perdiendo y " resucitando " de acuerdo con los sentimientos de quienes contrataban la orquesta o el tamborilero.

Me han contado " casos " en los que la música no tocaba en todo lo " largo " de la calle por respeto a la familia de la persona fallecida.

- Recuerdo - me contó una señora " gata " - que mi padre les dijo a los mozos que no debían pasar con la música por El Toral ( mi padre lo llamó el Altozano ) porque hacía poco tiempo que se había muerto su compadre que vivía allí. Y los mozos respetaron la petición de mi padre.

Otra señora " gata " a la que yo conocí con una edad muy avanzada, me contó que cuando falleció su madre vísperas de San Pablo, no hubo pasacalles la víspera de la fiesta.

- Entonces había un respeto entre los vecinos por la persona fallecida, sentenció mi abuelo Matías cuando yo le pregunté por esta costumbre.



Foto  salamancahoy.es  Tamborileros charros.

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