martes, 21 de julio de 2026

 SI EN JULIO OYES TRONAR, guarda la ropa de abrigar





Las tormentas de julio traían un cambio de ambiente en Cereceda.

Las mañanas frescas y con rocío desaparecían.

El bochorno aparecía en cuanto el sol se asomaba por el Codorro.

Ese calor nos acompañaría en las tierras y en los linares y en los caminos y en las Eras.

- Ya se pueden guardar las chaquetas de pana tras la puerta de la sala hasta que lleguen las mañanas de setiembre y,  "acabados de Eras ", nos dediquemos a encerrar la paja o a venderla en Miranda, decía mi padre.

A ningún " gato " se le ocurría llevar la chaqueta con las hoces al madrugar para ir a segar a Valcabrero o a Las Lagunejas o a Valdejardas.

Tampoco era necesario que yo me llevara el jersey para la " vuelta " de las Canalejas o Las Dos Cerrás o La Fuente Castaño si tenía que ir, desde las Eras, a destapar la poza.

Así, con mucho trabajo y poco descanso y con el cambio de tiempo, íbamos pasando los meses veraniegos en el pueblo.

Hoy, sin tierras y sin linares y sin ganado, son tan sólo un recuerdo lejano e infantil de quienes, un día, tuvimos la suerte de vivirlo. 


Foto  Google.com

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