HABLAR Y OPINAR
Mi padre le llamó la atención a muchas personas con esos razonamientos.
- ¿ Qué sabes tú de lo que ocurre en una fundición ?, le espetó a un " gato " que presumía de saber que los que volvían de Vizcaya y contaban " cosas " de las fundiciones, siempre exageraban.
- Cuando yo contaba historias de los " portugueses " que se dedicaban al estraperlo y dormían en el pajar de mi casa, algunos " gatos " me decían: " De lo que no se sabe no se opina ", pero yo no les hacía mucho caso porque yo estaba bien informado de las " rutas " de los estraperlistas.
El segundo consejo, se lo podías escuchar a cualquier " gato " que hubiera ido a la siega a Villamayor.
Ellos contaban sus trabajos nocturnos y sus ganas por regresar con su familia a Cereceda.
Hablaban de las " garrobas " que cogían con los " ganchos " y del cansancio que ese trabajo suponía.
También de las comidas de los amos y de las atenciones de las " amas ",
En Cereceda había un respeto por quien había estado en Alemania o en Suiza y contaba " cosas " de esos países.
" Opinan de lo que ellos han vivido ", decía mi padre tras la barra de la taberna.
Foto pinterest.es

No hay comentarios:
Publicar un comentario