sábado, 31 de octubre de 2026

 POR SAN QUINTÍN, CASTAÑAS EN EL CARBOCHERO SIN FIN





Con la llegada de los días finales del mes de octubre, aparecía por la cocina el carbochero.

Una vasija de barro que solamente trabajaba de octubre a febrero.

Su llegada producía alegría en la " gente menuda " pues las castañas cocidas - el postre del mediodía - carecían del sabor  de los carboches.

Además el carbochero permitía que hicieras serano " como las personas mayores ".

Los carboches fríos perdían el sabor y " producían dolor de barriga ", te decían las " gatas " viejas.

Habia que quitarles una " pizca " a las castañas para que no saltaran en el carbochero mientras, con un trapo mojado, se sostenían las dos asas y se lo movía.





Era un " ritual " contemplar cómo asaban las castañas algunos mozos en la taberna.

Luego se tiraban sobre un saco viejo junto a la lumbre y cada uno comía las que quería, respetando siempre el " derecho " de la gente menuda.

Mi padre sacaba una pinta vino para los mayores, " que os ayude a tragar los carboches ", les decía

Era una de las " poquísimas " ocasiones que el tabernero invitaba a un trago vino.


NOTA. - San Quintín se celebra el día 31 de octubre.


Foto  Google   Plato de carboches y carbochero de barro con una sola asa.

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