NIÑEZ EN LOS AÑOS 40 Y 50
Ahora que vivimos la niñez con la compañía de nuestra " gente menuda ", recordamos con nostalgia la nuestra.
En Cereceda los muchachos queríamos ser grandes para acompañar a las ovejas que salían al monte o a los marranos que iban a los cercaos.
Los muchachos mayores jugaban con el aro y corrían por las calles y hacían pozas con el agua de las regaderas.
Las muchachas jugaban al corro en la plaza y saltaban a la goma y llevaban la cántara chica con el agua de la Fuente.
Y entonces, como por arte de magia, nos hicimos grandes.
Y dejamos de ir a la escuela porque había que ayudar en casa y cuidar las ovejas y llevar la comida a nuestros padres labradores.
Y, con la llegada del calor, nos íbamos a bañar a la toma de Las Matas.
Nuestra niñez se pasó muy rápida.
Quizás por eso, pasamos la vejez muy despacito.
Foto pinterest.es

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