ROMPECABEZAS
A mí me gustan los rompecabesas siempre que tengan un número poco excesivo de piezas.
En mis años infantiles, mi amigo el cabo Juan me contruía rompecabezas.
Colocaba una hoja de un calendario de abonos Mirat de Salamanca pegado a un cartón y, con las tijeras de l cestillo de la costura de mi madre, hacía cortes y llegaba a las veinte piezas.
Casi todos eran fotos de tierras de trigo o de cebada.
Más tarde fabricaba el rompecabezas con una foto de una vaca o de un toro o de una oveja porque ahora el calendario era de una fábrica de piensos.
Algunas veces yo le pedía a don Juan el médico los cartones que anunciaban medicinas y el cabo Juan me fabricaba, con las tijeras del cestillo de la costura de mi madre, un rompecabezas.
Cuando ya me los sabía hacer de memoria, me los tiraban a la lumbre.
Hoy los llaman puzles, una palabra de origen inglés.
¡ Con lo bien que suena la palabra rompecabezas !
Foto Google.com
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