EL RELOJ DE BOLSILLO
En Cereceda había muy pocos hombres que llevaran reloj de bolsillo.
Lo llevaban en el bolsillo del chaleco.
A mí, siendo niño, siempre me pareció que el chaleco era una prenda poco útil, aunque alguien me dijo que era para llevar el reloj o la petaca.
En cambio los hombres de la capital que llegaban a la posada de mis padres, tenían relojes de bolsillo muy pesados y " de oro ".
Y a cada momento lo sacaban y presumían del reloj, que no de la hora, porque " anoche, decían, se me olvidó darle cuerda ".
Al tío Nicéforo, que llevaba el reloj de bolsillo solamente los domingos, mi padre le recomendó que no lo llevara a la capital porque " allí hay mucho ladrón y, seguro, que te lo roban ".
Nicéforo fué a la capital a comprarse una pelliza, y los domingos se olvidaba del chaleco y del reloj porque " si esta pelliza lo tapa, pa qué me lo voy a poner ", decía.
Y mi padre , riéndose, sentenciaba: " Nicéforo tienes que elegir: o pasar frío y presumir de reloj o ponerte la pelliza ".
Lord Chesterfield ( 1694 - 1773 ) Estadista británico y hombre de letras.
Famoso por la obra " Cartas a su hijo "
Foto pinterest.es

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