miércoles, 17 de junio de 2026

 TRES MALETAS, UNA BOLSA Y DOS " ATAOS "



Me tocó viajar en el mismo vagón que el que alejaba de su tierra a una familia.

Yo llevaba en mi bolsillo la autorización de mi padre para viajar solo pues era menor de edad.

La familia llevaba en sus bolsillos " recuerdos ".

El cabeza de familia recordaba los años pasados junto  a sus padres, sus hermanos y sus amigos.

La mujer, con el pañuelo a la cabeza, recordaba el día de su boda, el nacimiento de sus dos hijos varones y la gran alegría que " supuso el nacimiento de la pequeña, a la que pusimos el nombre de Esperanza ".

Las maletas - tres maletas de diferentes tamaños - iban a su lado.

La bolsa con la comida a los pies de la mujer.

Los dos " ataos " de ropa en la redecilla que colgaba sobre sus cabezas.

El silencio fué nuestro compañero de viaje.

Yo iba a " tomar posesión de mi primera escuela ".

La familia iba a " tomar posesión del trabajo que alguien del pueblo les dijo que había en Vizcaya ".

Solamente cinco años después me encontré a la mujer en un puesto de huevos en el Mercado de la capital.

- Mi marido trabaja en un taller de forja, mi hijo mayor estudia ingeniería, el segundo quiere ser delineante, y la pequeña está en el colegio. Y yo, pues ya lo ve, vendiendo en este puesto del mercado.

¡ Feliz emigración !.


Foto  pinterest.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario