UNA OVEJA EN EL PUENTE
En Cereceda había tres puentes como ése.
Uno estaba en la Cuesta, otro en el Chapatal y otro en el Chorrero.
Un día - 200.000 pesetas, donadas por la Diputación Provincial, y don Ricardo, el alcalde, tuvieron la " culpa " - desaparecieron para convertirlos en tres puentes de vigas de Castilla y hormigón.
Las ovejas pasaron miles de veces por ellos y " nunca se cayó ninguna ".
Estaban construídos con los troncos de cuatro robles y terrones, arrancados junto al puente.
Yo fuí muchos domingos por la tarde, con mi cuadrilla de amigos, a tirar palos a la parte de arriba del puente para que el agua se los llevara.
- Los muchachos hacían carreras de palos en los tres puentes, pero sobre todo, en el puente de la Cuesta, levantado sobre el río Yeltes, y algún día vamos a tener una " desgracia " , decían las señoras " gatas ", pues no había barandillas y, en ciertas épocas, había agujeros en el puente.
Los otros dos estaban levantados sobre el río Cerezo - el río Chico o río del Periquito - que llevaba menos agua.
Además de la foto de la oveja solitaria parada en mitad del puente, he colocado otras que recuerdan a Cereceda.
Prados separados por paredes de piedra sin cemento - sin mortero - y con piedras cabeceras.
Alguna " caseta " en una esquina y esa ley de los pueblos según la cual se pasaba de un linar al otro, " el derecho de paso".
Fotos Google.com Parque Yorkshire Dales. Inglaterra.
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