Y YO SIN VENDER UNA ESCOBA
Ninguna de las personas a quien escuché esta frase las primeras veces se dedicaba a vender escobas.
- Hoy toda la mañana lloviendo y, aunque he dado una vuelta por las calles del pueblo,es la hora de comer y yo sin vender una escoba, le escuché al pielero cuando al mediodía regresé de la escuela a comer.
El pielero se dedicaba a comprar pieles de cabras, ovejas, cabritos y corderos.
" Sin vender una escoba " significaba que seguía con el dinero en el bolsillo porque la compra de pieles había sido negativa.
- Hoy se acabará el día y yo sin vender una escoba, me dijo el dueño de la máquina de aguadañar los praos y empaquetar el heno.
Y ante mi extrañeza, añadió:
- A primera hora, namás empezar, he cogido una cobertera de la pared y se han roto tres dientes. Pídelos a Salamanca, que te los traigan y móntalos. Hoy sin vender una escoba.
Los " gatos " y las " gatas " eran poco amigos de esa frase, pero todos en el pueblo sabíamos su significado, aunque ninguno de los " negociantes " que la pronunciaban, se dedicaba a vender escobas.
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