¡ QUE SEA VERDAD !
Esta frase era la expresión de un deseo.
Solía pronunciarse en los bautizos, las bodas y los cumpleaños.
- Juana, te deseo que cumplas muchos años más, le decía Rosaura a la su comadre Filomena.
Filomena le daba las gracias con esta frase: " ¡ Que sea verdad ! ".
Era una petición al cielo para que se hicieran realidad los deseos.
- Me han dicho, señor Manuel, que el su muchacho ha terminado la carrera de abogado y piensa presentarse a oposiciones de juez. Con lo trabajador que es y la memoria que tiene, seguro que las saca a la primera, le decía don Nicanor, el maestro de Cereceda, al tío Manuel, el padre de Ricardín, el joven abogado.
- " ¡ Que sea verdad, don Nicanor ! ".
Ésa fué la frase de agradecimiento.
Al terminar el bautizo de Jerónima, la muchacha de Lucrecia, la madrina repartió caramelos y tiró a la " rebatina " un duro convertido en perras gordas.
Inocencia, que tenía siete años, se acercó a la madrina y le dijo: " Yo he apañao tres perras gordas. ¡ Que Dios le dé a usted tantos hijos como perras gordas yo he apañao !.
La madrina le replicó: " ¡ Que sea verdad ! ".
- Que te salga buena la burra que le has comprao al tío Ramón, el gitano de Valdesangil, le decía Genaro a su vecino Nicomedes.
Y éste le contestó : " ¡ Que sea verdad ! ".

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