UNA SILLA BAJITA Y UNA CARRETILLA
Esta foto se merecería varios artículos del blog.
Yo me conformo - por hoy - con escribir uno.
La señora Jacinta está sentada a la puerta de su casa en la sillita - una silla baja - que ha sacado del portal de su casa.
Antaño esas sillitas estaban en las cocinas y eran el asiento favorito de mayores y pequeños para sentarse " a la lumbre ".
En todas las casas había dos sillitas, una a la izquierda de la lumbre y la otra a la derecha.
Allí se sentaban el abuelo y la abuela, porque antaño los abuelos vivían con sus hijos hasta su fallecimiento.
La señora Robina - que llegó al pueblo tras casarse con Serafín - regresa de llevar ceniza y estiércol al huerto , que ella lo llama cortina.
Se ha parado a charlar con Jacinta y aprovecha la carretilla para utilizarla de silla, tras renunciar a la silla que le ha ofrecido su amiga.
Aunque el pueblo es pequeño - unas treinta personas durante los meses de invierno - sus casas están una en una punta del pueblo y la otra a la otra punta.
Cuando se ven, aprovechan para recordar a Genaro, el marido de Jacinta, que falleció hace un año y que era " algo pariente " de la madre de Robina.
Una charla sin prisas porque la mañana es larga y, hasta la hora de la comida, no tienen " nada que hacer ".
Foto pinterest.es
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