LA AZADA, LA RASTRA Y LA GORRA
¿ Lo recuerdan ?.
Es el tío Mecachis.
Todos en su pueblo lo conocen por ese nombre.
Se llama Emerenciano, aunque lo llaman Meren desde niño.
- Fué mi padrino, que se llamaba Emerenciano de Arriba Robledo quien me puso su nombre y el cura, que era don Nicasio, le dijo pues lo llamaremos Meren porque Emerenciano es muy largo. Y así me han llamado siempre, me explicó la mañana que yo lo conocí.
Su mujer, que estaba trabajando con él en el huerto de La Cuesta, añadió:
- Se llama Emerenciano y lo llaman Meren que es más corto. Aunque el su consuegro Gerardo desde siempre lo llama" Mecachis ". En este pueblo, ¿ sabe usted ?, todos tenemos algún mote. A él lo llaman " Mecachis " porque, como tenemos un hijo cura, le tengo prohibido decir juramentos, y entonces siempre dice " mecachis " que es menos " pecado ", interviene su mujer.
- Mi mujer se llama Engracia y, como de moza era muy buena moza, la llaman La Bien Plantá, me explica el marido.
- Hemos tenido cinco hijos. Serafín es médico en Robledillo el Grande, Serafina es enfermera en la capital, Magdalena es profesora en la Universidad, Obdulia es Veterinaria y, junto con su marido, tienen una granja de conejos en Taramacillo el Viejo, porque él es el Veterinario de ese pueblo.
- Mire usted, de quien más orgullosos estamos es del pequeño, de nuestro Luisín, me dice para rematar la lista, la señora Engracia.
- En el pueblo, La fuente de San Silverio, lo llaman Don Luís porque es el párroco y además es profesor en el Instituto, replica el señor Emerenciano.
Mientras me despido, se apoyan el uno en el mango de la azada y la otra en el mango del rastrillo.
- Buenos días y que se den bien los tomates y las lechugas y los pepinos y los calabacines y ...
La mujer se limpia las manos en el mandil y el hombre se ajusta la gorra.
- Buenos días y buen camino, me dicen a coro.
Foto pinterest.es
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