martes, 31 de marzo de 2020


 CONSEJO DE LOS RATONES







                                  Desde el Gran Zapirón, el blanco y rubio,
                                  que después de las aguas del diluvio
                                  fué padre universal de todo gato,
                                          ha sido Miauragato
                                  quien más sangrientamente
                                  persiguió a la infeliz ratona gente.

                                  Lo cierto es que, obligada
                                  de su persecución la desdichada,
                                  en Ratópolis tuvo su congreso.
                                  Propuso el elocuente Roequeso
                                  echarle un cascabel, y de esa suerte
                                  al ruido escaparían de la muerte.
                               
                                  El proyecto aprobaron uno a uno.

                                  ¿ Quién lo ha de ejecutar ?. Eso ninguno.
                                  " Yo soy corto de vista. Yo soy viejo.
                                  Yo gotoso ", decían. El concejo
                                  se acabó como muchos en el mundo.
                                  Proponen un proyecto sin segundo :
                                  Lo aprueban : Hacen otro. ¡ Qué portento !.
                                  Pero ¿ la ejecución ?. Ahí está el cuento.

                                                           Félix María Samaniego ( Laguardia. Álava. 1,745 - 1.801 ) 

Foto  es.images.search.yahoo.com


DICEN QUE NO ME QUIERES

Esta canción me la cantó en la plaza la señora Vita.
La señora Vita era una mujer que vivía en la Salida al Cabaco. Se quedó viuda muy joven y con tres hijos. Su marido - Pepe el de Vita - era quinto de mi padre y muy amigo suyo.
En Cereceda y en Alicante " de poble " era muy normal decir el nombre de la mujer y acompañarlo con el nombre del marido.
La señora Vita me contó algunas cosas de su familia, que vivía muy cerca de la casa de mi abuela Fausta en la calle Salida a Cilleros.


Esta es la canción que me cantó en el machadero de la puerta de mi casa, un día que hablamos sobre las cigüeñas y su nido.
- Antes el nido estaba en el centro de la torre, pegado a la cruz, pero un año se cayó lleno de nieve, por el peso, y hubo suerte porque no pilló a nadie debajo. ¡ Si pilla a alguien, lo mata !. Lo menos pesaba quinientos kilos. Tenían en lo alto un carro leña, que habían traído de  " pal " Majadal.

                                     Dicen que no me quieres
                                     porque soy pobre.
                                     Pues más pobre es la cigüeña
                                     que está en la torre.

- Me ha gustado mucho su canción.

- La cantábamos las muchachas cuando jugábamos en la plaza, dedicada a algún mozo que no le hacía caso a alguna moza, porque no tenía tantas tierras o tantas ovejas como el mozo que a ella le gustaba. En Cereceda antes muchas bodas se hacían pa juntar tierras o pa hacer un rebaño más grande.
En San Pedro había " amos de ovejas " que se cambiaban de " piara " porque así era más fácil hacer la boda de su hija con el hijo del tío Tal.  Pero, ya ves, Nachito, la casa más alta del pueblo es la de la cigüeña que no tiene tierras, ni linares, ni churros, ni ovejas, ni cabras, y que tiene que buscarse la comida pa la Vega y pa la Azebea.

Foto  es.wikipedia.org

EL BUHONERO








El buhonero era la persona que vendía baratijas por los pueblos.
Los buhoneros que llegaban por los años cincuenta a Cereceda se alojaban siempre en la posada de mis padres.
Mi madre les preparaba unas patatas cocidas y algún torrezno de tocino para cenar. Después dormían en el portal cerca de sus pertenencias.
Unos venían con un borrico, otros con un carro tirado por un mulo - ellos lo llamaban " macho " y le " echaban de cena mucha paja y poca cebada."
A mí me gustaba ver la mercadería que traían en sus cajas de madera. Allí había de todo : agujas, alfileres, dedales, hilos de colores, cintas para adornar sábanas,,,
Lo que más me gustaba del buhonero era ver las piedras de los mecheros,
Eran unos pedacitos de piedras redondeadas, de color gris, metidas en unas cajitas de cartón y que ellos ponían en la mano entre " el dedo gordo y el dedo de al lado," decían ellos, para mostrarlas a los posibles compradores.
Mi padre siempre les compraba, mejor dicho, el buhonero le pagaba la cena y la posada y el desayuno con unas cajas de piedras de mechero, unas agujas y alfileres para mi madre y algún lazo o adorno para las sábanas o los manteles.
También " traían " mecheros y mechas. Traían un rollo largo de mecha que partían según las  pesetas que el fumador se quería gastar. Nunca la medían, sino que decían : este trozo dos reales, este tres reales, este trozo una peseta.
 El buhonero iba vendiendo por las calles del pueblo, a la puerta de las casas y procuraba reunir a unas cuantas mujeres porque " cuantas más mujeres se juntan, mejor me va la venta."
Yo me lo pasaba " muy bien " cuando en una noche se reunían en casa el buhonero y el afilador. Cantaban canciones de sus " tierras " y no tenían prisa para acostarse porque a la mañana siguiente, el trabajo empezaba después de " tocar el boyero, el cabrero y avisar el pastor."

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SER DE LA CASCARA AMARGA

En el siglo XVIII se aplicaba la expresión a cualquier individuo " valentón o pendenciero ".
En el siglo XIX  pasó a ser una expresión despectiva para los liberales, librepensadores o progresistas reaccionario.
Actualmente describe a las personas con un carácter " atravesado."
En Cereceda se utilizaba esa expresión cuando yo era niño.
Mi tía Floripe solía utilizarla para asignarla a personas poco sociables. Para ella quienes no iban a misa los domingos, quienes no acudían al bar, quienes no tapaban la poza tras regar su huerto o quienes no prestaban ayuda en las Eras o en el Teso cuando se presentaba una tormenta, para abarañar la parva, eran personas " de la cáscara amarga."
Ella decía : No pidáis ayuda a ése porque es " de la cáscara amarga."
Mi opinión es que ella hablaba de la cáscara amarga refiriéndose a la cáscara del limón.
En Cereceda no había naranjos ni limoneros. Las mujeres   compraban un cesto de naranjas y un " puñao " de limones  a cambio de patatas a los camiones que llegaban desde Valencia.





En cambio, uno de los platos favoritos del invierno era " el limón." Un guiso que se hacía con una naranja, un limón, chorizo fresco asado en las brasas, carne asada y huevos fritos.
- Lo primero que se pincha con el tenedor es un trozo de limón, decía mi padre. Es bueno para romper el ayuno de la noche. Luego ya, se comen los trozos de naranja y el resto de lo que haya en el plato.
En mi casa se comía limón muchos domingos del invierno y, siempre se cumplía la tradición, el día de San Pablino.

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sábado, 28 de marzo de 2020


JUGÁBAMOS EN LA CALLE  ( años 60 y 70 )

Este artículo fué publicado en la Revista PATALOSO . Agosto 2.019

Su autora es María Águeda Marcos Hernández. " gata," hija de " gatos," nieta de " gatos " y casada con un " gato "
Directora de Colegio Público.

En la época de los sesenta y setenta  la calle era el lugar de encuentro donde pasábamos los mejores momentos para jugar.
Los juegos tradicionales de aquel entonces transcurrían siempre fuera de casa.
Aunque había juego de mesa, la imaginación y los pocos recursos con los que generalmente se contaba, eran de lo más peculiares.
Según la historia de España, muchos de ellos se conocieron gracias al Camino de Santiago. De orígenes lejanos y transmitidos de generación en generación, muchos de ellos hoy día están olvidados.
En aquellos tiempos la situación económica no era suficiente para comprar juguetes para niños y niñas con los que jugar en casa.
Los niños y niñas hacíamos grupos fuera de la escuela para divertirnos o entretenernos con juegos que, con imaginación y habilidad, requerían cosas simples.
No necesitábamos dinero pero nos proporcionaban emoción, sociabilidad, ejercicios físicos y mentales, bien de forma individual o en grupo.
Hoy todo son juegos de móviles, llegados con el progreso.
Padres, profesores y administración deben retornar  a los juegos de ayer, de antier o de transantier.
De mis recuerdos van brotando juegos de niños y de niñas, con los que nos divertíamos en los años 60 y 70, en la plaza, en las calles o en el campo escolar.
He tenido que realizar una selección de los juegos que se practicaban en Cereceda pues la lista es " interminable."

LA ANGORRA


Los chicos del pueblo decían la ENGORRA o jugar al burro.
Era un juego de chicos en el recreo durante el buen tiempo.
Se hacían dos grupos de jugadores con 3, 4, 5 cada grupo. Era un juego de los mayores.
Se sorteaba para saber quiénes hacían de burro.El sorteo se hacía echando a pies : los dos capitanes frente a frente, comenzaban a avanzar poniendo un pie delante del otro. El que no podía meter su abarca en el hueco que quedaba, perdía y su grupo pasaba a ser  el primer burro.
Un jugador apoyaba la espalda en la pared y sostenía a sus compañeros que, con la cabeza entre las piernas del anterior hacían la fila en forma de burro.
Luego venía el salto de los componentes del otro grupo hasta llenar las " sillas " del burro.
Si todos saltaban y el burro no se " arruinaba ", se decían las palabras mágicas " churro, mango, mediomango, mangotero, que eran señales hechas con los dedos de la mano.
Si el burro adivinaba tu señal, perdían los de arriba y pasaban a ocupar los puestos del burro.






JUGÁBAMOS EN LA CALLE  ( continuación )

LAS CANICAS


El juego consistía en hacer un agujero en el suelo, que llamábamos " guá " y que en el campo escolar era sencillo pues era de tierra. Las calles y las plazas eran de tierra por lo que hacer un agujero con una piedra era fácil.
Se jugaba por parejas.
Para empezar se tiraba una canica - la favorita -,  desde una distancia hacia el " guá ", Quien quedaba más cerca o metía la canica en el " guá " tiraba primero.
Era un juego de destreza con muchas variantes.
Tirabas con tu canica a pegar a la del contrincante  y decíamos " chiva ", luego tirabas otra vez y decíamos " pie " porque tenía que caber tu pie entre las dos canicas ( si era menor la distancia, perdías ), otra tirada y decíamos " guá " porque tenías que meterla en el agujero.
Si completabas el recorrido, tenías derecho a elegir la canica que quisieras de las que tenía el perdedor.

LA RAYUELA


Era uno de mis juegos favoritos.
Aunque había modalidades, lo esencial era siempre igual : se dibujaban en el suelo una serie de casillas con números del 1 al 10.
Se lanzaba una " lancha " de pizarra en la primera casilla. Se saltaba a la casilla número dos a la pata coja y así todo el recorrido de ida y de vuelta.
Luego se lanzaba la lancha a la casilla número 2 y vuelta a recorrer a la pata coja.
Las chicas mayores hacían figuras con la rayuela para que fuera más complicado el juego.
Si fallabas en un número cuando te volvía a tocar comenzabas en ese número.
Era difícil completar el recorrido en el " rato " del recreo.

JUGÁBAMOS EN LA CALLE  ( continuación )

LA PEONZA



Era un juego de niños aunque recuerdo alguna niña que competía con los chicos.
La peonza se compraba en el comercio. Luego los chicos le cambiaban el pico ( en la fragua de Juanvi ) para que tuviera uno más grande.
Los chicos sorteaban el orden de tirar. Pintaban una circunferencia en el suelo con un palo y echaban allí las peonzas.
El primero tiraba para sacar " con cuidado " las de sus amigos. Dentro quedaban las de sus " enemigos."
Entonces tiraban a romperlas.
Yo recuerdo peleas y lloros por la peonza.
Otras veces se jugaba pero a sacar las peonzas del corro de otra forma : tú bailabas la peonza fuera del corro, la cogías en la mano y la lanzabas contra las del corro para sacarlas.
Con el juego de la peonza los chicos mayores se jugaban dinero.

LA COMBA


El único material necesario era un trozo de una " volvedera " rota. Le hacíamos un nudo en cada punta para sujetarla mejor.
Se jugaba en grupo : dos niñas - luego empezaron a jugar también algunos chicos, sobre todo los que tenían hermanas, que eran quienes " daban a la comba."
Todas las jugadoras íbamos entrando a saltar. La cuerda pasaba sobre tu cabeza y por debajo de tus pies.. Quien fallaba, pasaba a " dar la comba."
Se podía hacer despacio y deprisa.
Si saltaban chicos, las que " daban " lo hacían deprisa para que fallaran.
Seguramente algún matrimonio recordará que su " amor " nació saltando a la comba, porque a veces, saltaban un chico y una chica : el chico entraba por un lado  de la cuerda y la chica por el otro lado, y saltaban los dos juntos.
Después de la Guerra era " lo más normal " que las bodas fueran entre mozos y mozas del pueblo.

martes, 24 de marzo de 2020


JUGÁBAMOS EN LA CALLE  ( continuación )

LA CAMA.


Era un juego de chicas pues los chicos eran muy torpes con los dedos.
 Cogíamos lanas de casa de varios colores  y trenzábamos una cuerda. La atábamos en los extremos y la cogíamos entre las manos para que los dedos se entrelazaran. Con " maña " se formaban varias figuras distintas.
Esas figuras tenían nombres : la cama, bigotes de gato, las tijeras ...
Si lo hacías mal, la cuerda se liaba y había que empezar otra vez. Había " niñas " que eran artistas haciendo combinaciones con los dedos.
Era un juego de las mañanas de calor a la sombra de los pinos o de las moreras - moras blancas y moras negras - que había en el campo escolar.

Desde el año 1988 se celebra el Día Internacional del Juego cada 28 de mayo y tiene como objetivo recordar que jugar es un derecho incuestionable para cada niño y niña en todas las etapas de crecimiento y que el juego es fuente de felicidad y un elemento imprescindible para el desarrollo de nuestros hijos e hijas.
Hay que recuperar el tiempo de juego en familia, que es más importante de lo que se cree.
Aquí quedan siete beneficios de jugar con nuestros hijos e hijas :
. Aprenden a través de nuestro ejemplo.
. Se fortalece el vínculo entre padres e hijos.
. Se generan endorfinas ( neurotransmisores que se encargan de hacernos sentir bienestar y felicidad ).
. Aprenden mientras juegan.
. El juego nos descubre sus habilidades.
. El juego fomenta su autoestima.
. Con el juego se establece un control emocional.

Los niños y niñas necesitan el cariño de sus padres y su educación, pero el resultado será insuperable si añadimos un poquito de creatividad y de imaginación con el juego.

Fotos   Revista PATALOSO.

VOY A PONER UNA TABLA

Mi tía Luisa, que tenía una memoria prodigiosa para recordar cosas de su niñez, un poco menos segura para recordar cosas de su juventud, y con fallos para las cosas de la vejez, se servía muchas veces de la ayuda de María, que era de su " tiempo " y que tenía muy buena memoria, para cantarme algunas canciones.
La música - el " tonillo " decían ellas - lo recordaban muy bien, pero las letras era más complicado.
Hoy publico una canción de la que solamente conseguí la primera estrofa tras " pelearme con mis informadoras."
- Era una canción muy conocida en el pueblo. Se la cantaban unos mozos a otros en el bar para que se la cantaran a sus novias. Porque Cereceda era un pueblo con las calles llenas de barro en cuanto llovían cuatro gotas. Y además estaban las " boñicas " de las vacas y las " cagalutas " de las cabras y de las ovejas.
- Había que llevar un calzado para entrar en la iglesia y otro para ir por la calle. Y lo mismo pasaba para ir al baile.
Esta es la única estrofa de la canción :

                            Desde mi casa a la iglesia
                            voy a poner una tabla,
                            para que cuando vayas a misa
                            no se te ensucie la falda.

Yo les dije que parecía más una canción de un hombre casado dedicada a su mujer que una canción de mozos.






- Mi padre, el abuelo Matías, me dijo que esa canción era del tío Sidro, nuestro vecino del Altozano, que se la cantaba a su mujer, la tía Fidela, que solía llevar faldas largas, y que luego la cantaban los mozos con otra letra parecida :






                                          Desde tu casa a la iglesia
                                          te voy a llevar en brazos,
                                          para que no te se ensucien,
                                          mi niña, los tus zapatos.

- Esta canción, le dije, me ha gustado mucho más porque está escrita en el " idioma " de Cereceda.

Foto  Constantino González Macías. Plaza de El Altozano en Cereceda.



SALACIÓN

Según el diccionario Salación es un ritual de brujería que utiliza la sal como principal ingrediente.

Para mi tía Floripe y para muchas " gatas " la palabra salación va unida a las tormentas. Con ese nombre denominaban los relámpagos.
Mi abuela Fausta y mi abuela Águeda, que procedía de La Bastida, llamaban " chispas " a los relámpagos.




Otras personas en el pueblo los llamaban " culebrinas " porque parecían una culebra cuando se los veía en el cielo en una noche oscura, más bien negra, porque con las tormentas " se iba la luz."
El verano - entre San Pedro ( 29 de Junio ) y la Virgen de Agosto ( 15 de Agosto )  era época propicia para las " salaciones."



Las tormentas llegaban - y siguen llegando - por el Oeste. Llegaban desde La Puebla. Truenos y relámpagos las anunciaban.
Mi padre miraba al cielo y decía :
-  Caerán cuatro " goterones ". Esa tormenta se va desde El Maíllo pa La Alberca por la ladera de la Peña. Luego descargará en El Soto, El Madroñal o La Herguijuela.
Solía acertar en su pronóstico.
Otras veces decía : Vamos a abarañar la parva porque esa tormenta nos toca a nosotros. La tormenta se dividía en dos : Una para La Alberca y otra para Zarzoso, la sierra del pueblo, la Peña Jituero y el Codorro.
Mi madre decía : como " pegué " un trueno en la Peña ( la Peña de Francia ) y otro en el Codorro ( una pequeña elevación entre Cilleros y Arroyomuerto ) seguro que caerá agua, y hasta granizo.
Mi madre, con el pañuelo atado a la cabeza, se apresuraba a barrer el solar de la parva, mientras mi padre y yo, con la horca o con la pala, amontonábamos el bálago, muchas veces a medio trillar.

Fotos  es.images.searchyahoo-com

LA NIÑA QUE A LOS VEINTE  ....

Esta canción me la cantó la señora Encarna, sentados en el machadero de la puerta de mi casa, una tarde que le pedí que me hablara de los " noviazos "  - la palabra noviazgo era muy complicada para sus 90 años - de Cereceda.
Ella me dijo que esa canción se la cantaban a una moza, cuando ella era niña, que había tenido tres novios y, que si San Antonio no lo remediaba, se " iba a quedar pa vestir santos ", que es lo mismo que decir, que se iba a quedar soltera. En el pueblo había mozas que se echaban un novio casi en la escuela y otro, poco después. Alguna perdió el novio al irse a la mili, y tuvo que buscarse otro. Bueno, eso también ocurrió cuando la guerra. P. se fué a la guerra con novia y cuando volvió su novia se había casao y tenía un crío.

                                              La niña que a los veinte
                                              no tenga novio,
                                              que le haga una novena
                                              a San Antonio.




                                             - Hice yo tres novenas
                                             y me dio tres novios,
                                             y ahora yo le pido :
                                             cámbiame los tres novios
                                             por un marido.

Esta canción me ha gustado, señora Encarna. San Antonio escuchó las oraciones de los nueve días de la novena que le hizo la moza, y le dió tres novios para que eligiera. Y después, ¿ qué pasó ?.
- Pues que San Antonio le dio un marido, me respondió enfadada, al tiempo de levantarse del machadero.

Foto  es.images.search.yahoo.com

TRAPISONDISTA

María, GATA 2-020, me pregunta si se usa la palabra trapisondista en Cereceda y cuál es su significado. Dice que su grand-mère la utiliza cuando habla de algunos comerciantes.

En Cereceda decimos " trapisonda."
Trapisonda es la persona que arma jaleos, embrollos o enredos.

- Os dije que nos liáseis con Nicomedes para vender las patatas. Cuando vino el tío de Salamanca, teníais que habérselas vendido. Ahora las tenéis en el cuarto llenas de tallos. Nicomedes es un trapisonda que está metido en mil líos. El año pasado la lió con los churros que decía que había vendido al matadero de Ciudad Rodrigo. Luego, que era al matadero de Béjar. Después que le había fallado el tío de Madrid. Más tarde el chalán de Ávila lo había dejao colgao. Y ahora ¿ qué hacemos con las patatas ?.
- A mí no me gusta el novio que se ha echao la Juani. Viene de otro pueblo donde cuentan que dejó plantada la novia después de sacarle las " perras " a su futuro suegro para comprarse un taxi. ¡ Menudo trapisonda está hecho !.




-Vosotros parecéis " niños de teta ". El tío que iba a venir a motilar las ovejas acaba de llamar diciendo que esta semana no puede venir porque está con catarro y tiene alergia a la lana. ¡ Seguro que está en alguna dehesa haciendo el trabajo !. ¡ Como lo vuestro lo tiene seguro ... !  ¡ A saber cuándo vendrá !..
 Estas frases, todas ellas en boca de " gatas " , nos dan una explicación correcta del significado de la palabra " trapisonda."

Foto  www.youtube.com

EL AGUA NO QUIEBRA COSTILLAS, pero moja rabadillas

La rabadilla es el extremo inferior de la columna vertebral, formada por parte del hueso sacro y las tres piezas del coxis.
Capote es una especie de capa, hecha de paño u otra tela que sirve para el abrigo y para resistir la lluvia.

En Cereceda la llegada del invierno traía abundancia de nieve y de lluvia. El agua ya llegaba en otoño. En esa época teníamos que ir los niños como rabadanes para ayudar al pastor. Nuestro trabajo consistía en ponernos en algún cruce de caminos  para guiar las ovejas por el adecuado, en situarnos cerca de los huertos de remolachas o de berzas para que no entraran en ellos, y en ayudar al pastor a encerrar las ovejas en las corralizas. Las corralizas eran unos corrales ambulantes " que se hacían para " estercar " los huertos.
Entonces no existían los impermeables  ni los chubasqueros de hoy.





Mi madre me había hecho un " capote." Era un capote de niño, que abrigaba mucho cuando hacía frío pero que se " cargaba de agua " cuando llovía. El capote era muy parecido al capote de la guardia civil. No tenía mangas para dar mayor libertad a mis brazos porque en la mano tenía que llevar el palo o  la " cayá."
El agua, aunque cayera muy fuerte no me rompía las costillas, pero el peso del capote, me llevaba " derrengao ", con la rabadilla mojada y las piernas cansadas.
Debajo del capote llevaba el fardel con la merienda. Una merienda que era la comida del día, porque muchos días era rabadán desde la mañana a la tarde.
- " A partir de los ocho años ya servías para rabadán, me dicen mis amigos del pueblo.
Yo recuerdo haber ido de rabadán a la zona de las Canalejas, donde mi padre tenía un huerto. Quería que las ovejas estercaran el huerto una noche y yo debía procurar que no se metieran en los huertos de al lado.
El problema era que al día siguiente había que llevarlas a las Dos Cerrás. Y al siguiente a la Fuente Castaño de Arriba, a un huerto junto a la Poza.
Tres días de rabadán, tres días sin escuela.
Isidro Marcos Martín, Gato 2.017, suele decir que " faltaba más días a la escuela que los que iba, en cuanto cumplí los 8 años. "
Así éramos los niños de Cereceda. Hoy somos jubilados llenos de recuerdos.

Foto  todocoleccion.net


GARCIBUEY





Es un municipio de la provincia de Salamanca con 183 habitantes ( en el año 1.950 tenía  773 habitantes ).
" El pueblo es muy tranquilo y disfruta de un clima mediterráneo, que le permite tener olivos, cerezos, melocotoneros y ciruelos."
En el Diccionario de Madoz se destaca " la producción de guindas garrafales,"
Era famosa el aguardiente de Garcibuey. Yo fuí muchas veces, " con la burra que sabía latín " a buscar vino y aguardiente a Garcibuey. El viaje lo hacía a pie porque a la ida llevaba una damajuana de cántaro en lo alto de la albarda de la burra y a la vuelta, esa damajuana volvía llena.
El viaje era " tolerable " a la ida porque una vez que se llegaba a la casilla de Arroyomuerto, todo era cuesta abajo hasta Sequeros y de allí a Garcibuey.
Lo " penoso " era la vuelta. Todo cuesta arriba y " rezando " para que la burra no se enfadara y se " echara " con la carga : dos pellejos de vino y una damajuana de cántaro de aguardiente. En aquellos años había poca circulación por la carretera y poca ayuda podría encontrar un niño de 9 - 10 - 11 años.
Yo siempre he tenido muy buenos amigos - y algún compañero de estudios - en Garcibuey.

La señora Vita me cantó una canción que hace mención a los mozos y las mozas de ese pueblo :

                                     Garcibuey tiene la fama
                                     del vino y del aguardiente,
                                     de las mujeres bonitas
                                     y de los hombres valientes.

- ¿ Qué mozos de Cereceda fueron a buscar novia a Garcibuey ?. ¿ Qué mozas de Cereceda, de su época, se echaron novios de Garcibuey ?, le pregunté yo.
La señora Vita se rió y se quedó en silencio.
Las otras tres mujeres tampoco contestaron a mis preguntas.

NOTA . - Con este artículo quiero rendir mi homenaje de amistad a Cleto ( Anacleto ) , casado con una mujer de Cereceda ( Maximina ), emigrante muchos años en Bilbao, tras haber sido cabrero en Cereceda.

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MARZO MALO O BUENO, el buey a la yerba y a la sombra el perro






Es un refrán que muchos años " parece " equivocado.
En Cereceda se guardaban los prados para aguadañarlos y encerrar el heno en los pajares para la época del invierno.
Un saco de heno era la comida habitual de las vacas cuando, uñidas al yugo, estaban en las tierras arando o sembrando. También se le " echaba " un saco de heno en el corral los días que nevaba y " no tocaba el boyero. "
" Tocar el boyero " es una expresión de Cereceda y era la forma con la que el boyero anunciaba la salida por la mañana de las vacas a una zona del pueblo. Las vacas ese día descansaban. El toque lo hacía con un cuerno. Era difícil hacer sonar el cuerno y que se pudiera oír por las calles del pueblo.
El perro era muy inteligente, pues sabía " tumbarse " cerca de la lumbre que en invierno hacíamos en  la dehesa cuando íbamos a juntar hoja. Hacía tanto frío que te quedabas " engarañao " con el rastro entre los dedos.
El pastor también preparaba una lumbre en invierno para calentar la " merienda " que llevaba en la " cuerna " y que le servía de comida,
Los careas se echaban junto a la lumbre. A los mastines, los protectores del rebaño ante los ataques del lobo, les desagradaba el fuego y se tumbaban lejos de la lumbre.
La llegada de la primavera y del calor hacía que los perros " buscaran la sombra."
Todos los " gatos " recordamos con cariño a nuestro perro caminando debajo del carro, a la sombra. Llevaba la misma velocidad que las vacas.
Los hombres de Cereceda decían : ¡ quién fuera perro en primavera y en verano para ir a las tierras y a los huertos " a la sombra " !.

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NI GATO EN EL PALOMAR, ni cabra en el olivar





En el corral de la casa de mis padres hacían nidos las palomas de D. Juan, el médico de Cereceda.
D. Juan vivía en la plaza, en la casa que mis tíos le compraron y que, por herencia, ha llegado a mi poder. En el " tenao " de la paja y del heno, que D. Juan no utilizaba pues no tenía ganado, las palomas criaban sus pichones con total tranquilidad.
Para subir a ese " tenao " había una escalera de madera. Era una escalera hecha con dos trozos del tronco de un roble, cortados en el taller del tío Paco el carretero, y unos peldaños hechos de trozos del tronco de bardas.
Mis tíos le cambiaron algunos pasos rotos y reforzaron otros.
Esa escalera está todavía en mi corral. Casi siempre está tirada en el suelo. De esa forma ninguna persona ni ningún gato puede acceder al " tenao."
Los gatos, " artistas " en subir por esos peldaños, no podían subir a comer los pichones. Así denominamos en Cereceda las crías de las palomas.
En Cereceda nunca hubo olivos. Los olivos los hay en la Sierra, el " hoyo " de la provincia que tiene un clima mediterráneo.
En cambio en Cereceda eran abundantes las cabras. Una " cabriá " de 500 cabezas. A las cabras les " encantan " los brotes tiernos de las bardas y de los olivos.
El olivo - yo tengo uno en mi huerto - necesita que se le pode todos los años. " Cuanto más me quites, más te daré " dice el refrán, en referencia a la poda y la cosecha del olivo, Ahora están preciosos los brotes verdes. En esos brotes aparecerán las flores y las aceitunas - nosotros nunca hemos dicho ni decimos olivas al fruto del olivo - para convertirlo en un árbol " sagrado."
El refrán hace justicia a dos animales - gato y cabra - considerados " dañinos " para las palomas y los olivos.

Foto  mis-amigas-las-palomas.blogspot.com


EL BARRIO DE LA ESQUINA

Una familia de " gatos " relacionados con el barrio de La Esquina, me piden que " escriba cosas de ese barrio."
Lo hago con sumo placer pues es también mi barrio.





Es el barrio situado a la entrada a Cereceda por la carretera de la Peña el Gato. Es un barrio que mira al Norte, a la Sierra del pueblo. Es más frío que el Chapatal.
Yo me crié entre esos dos barrios. Nací en la calle Larga, en el Chapatal, pero mi abuela Fausta vivía en la Esquina y, al ser durante tres años su único nieto, me pasaba los días, y muchas noches, en esa casa.
Además mis padrinos fueron mi tío Horacio y mi tía Floripe, ambos solteros, y que vivían en la casa familiar.
Junto a la casa de mi abuela, viuda de Atanasio Sánchez, vivía otra mujer, la señora Antonia, que también era viuda y tenía tres hijos.
 Román, Antonio y  el más pequeño, Juanín,  que era " quinto " y amigo mío.
La calle en la que vivía mi abuela se llamó en tiempos la calle Francos.
La calle Francos iba desde la calle Salida a las Eras de Arriba hasta la calle Salida a las Eras de Abajo.
Era la calle de detrás de la iglesia. En ella se construían las casas los vecinos que llegaban nuevos al pueblo. El Concejo les cedía el terreno en esa zona que se llamaba El Ejido. Los vecinos que se asentaban en la acera del lado derecho de la calle pagaban sus impuestos al Rey. Era zona de realengo.
Esa calle se cruzaba con la calle Salida a Cilleros. Por esta calle salían los carros con los impuestos que el resto de vecinos pagaban al Conde de Miranda del Castañar.
Zerezeda en el siglo XVIII ( datos del año 1.752 ) tenía una puerta del Lugar, por la que no podían pasar los carros de bueyes en la Salida a las Eras de Abajo, en el lugar que hoy ocupan la casa de Rosa y la casa del secretario.
Una vez pasada esa puerta de entrada al Lugar,   había una V  formada por dos calles : La salida a las Eras de Abajo que se dirigía al centro del pueblo ( el espacio ante la casa del Beneficiado ) y la calle Lo Hondo de la Aldea, que se dirigía hacia la calle Salida a El Cabaco. Esta calle es la calle, hoy sin salida, que lleva a la casa de Felipe Neri.
La calle Salida a El Cabaco partía del Altozano y se juntaba con la calle Lo Hondo de la Aldea en la zona de la casa de Vita que entonces no existía. En su camino se juntaba con la calle que bajaba de el Altozano ( en esa calle vivió mi abuelo Matías ) y con otra calle, estrecha y solo para caballerías, que salía del Altozano. Esta calle existió hasta hace años que fué cerrada por la casa donde vivió Galván y su familia. De esta calle se conserva a día de hoy una calleja a la que " vierten aguas " algunas casas y corrales.
En el barrio de la Esquina se fueron levantando casas a la derecha, bajando desde las Escuelas, lo que sirvió para prolongar la calle Salida a Cilleros, que nacía en el Centro del pueblo ( la plaza ante la casa del Beneficiado ) y llegaba hasta la " caseta de la luz." En esta calle había pajares y corrales para guardar el ganado. Todas las casas del lado derecho de esta calle, al igual que las del lado izquierdo, tenían un huerto junto a la casa, en el que sembraban " hortalizas de única calidad, todos los años, de regadío con el agua del Común,"  según consta en los Libros del Catastro de Ensenada.

Foto Constantino González Macías, GATO 2.019 La calle Salida a Cilleros.

SI EN MARZO CANTA LA RANA, en abril calla,






Es un refrán que mi abuela solía decir a las vecinas de la Esquina. Mi abuela tenía un huerto en las Suertes y a la ida y a la vuelta pasaba por la poza de la Azebea. La poza de la Azebea era un criadero natural de ranas.
La rana comienza su canto a la llegada de la primavera ( 21 de Marzo ) siempre que la temperatura sea buena. El canto de las ranas es unísono en la época del verano. Las noches estrelladas de Junio y Julio son " un canto de ranas " y cielos estrellados.
La rana canta para atraer a una pareja y proclamar su territorio. Son los machos quienes cantan para atraer a las hembras.
Su canto se produce al pasar el aire desde los pulmones a la laringe donde se encuentran las cuerdas vocales.
La mayoría de ranas presentan sacos vocales que amplifican el sonido de sus cantos, algunos de los cuales llegan a oírse hasta a un kilómetro de distancia.
Para emitir sus cantos han de mantenerla boca y los orificios nasales cerrados, pues de esta forma dirigen el aire a los sacos vocales.
En las noches de verano, cuando dormíamos en las Eras, podíamos escuchar los cantos de las ranas en la Azebea. El regato de la Azebea arrastraba hojas y tierra desde el Mato y era una " casa " apropiada para las ranas. Los niños teníamos prohibido " coger " ranas en esa poza porque " os hundís en el barro y no podéis salir ", nos tenían dicho en casa.
Donde sí podíamos coger ranas era en la poza del Yeso, la poza que había en el Camino de Zarzoso antes de llegar al Puente Cantería. Era una poza que recogía el agua que salía de un " encañao " del huerto de Fortunato.
Mi amigo Manolo - el doctor Manuel Marcos Robles - recordaba en un artículo  publicado en la Revista PATALOSO, algún  barril  roto, al ir a buscar agua desde el prao de trillar de su abuelo Ángel, por dedicarse a " coger ranas."

Foto   es.search.yahoo.com

lunes, 23 de marzo de 2020


EL TIZÓN DE NOCHEBUENA



Este artículo fué publicado en la Revista PATALOSO.  Agosto 2.019.

Las autoras son Fausta Sánchez y Encarnación Marcos, " gatas " que fallecieron hace algunos años.
Fausta era mi abuela paterna y la señora Encarna fué quien me contó muchas de las historias que yo he publicado en el blog.
Este artículo lo escribí con el agradecimiento que las dos se merecen. Yo me he limitado a unir lo que ambas me dijeron.


En las Navidades del año 1.960 descubrí algo " misterioso " bajo el horno de pan de mi abuela Fausta.
Mi abuela Fausta tenía el horno en el " sobrao."
El pan se " masaba " en la cocina, se dormía en el escaño de la cocina, en una cama hecha con una manta doblada, una sábana blanca de lino y otra manta encima para que le diera calor. Además, mi abuela le ponía un brasero debajo del escaño para que el pan creciera " todo lo que tiene que crecer ", decía ella.
Cuando el pan estaba " en su punto " había que subirlo, colocado en una tabla en la que cabían dos panes, al " sobrao."
Yo subí muchas veces en las vacaciones de Navidad el pan hasta el horno. En mis vacaciones navideñas me pasaba las horas en la fragua de mi amigo Luís el herrero y en la cocina de mi abuela siempre que mi padre no dijera que  había que ir " a juntar hoja" a la Piñuela o a los Limpios, o a  " segar gelechos a las Lagunejas."
Un día que mi abuela me mandó subir al " sobrao " a buscar una escoba de ciacina  de las que ella " hacía en verano " descubrí debajo del horno un tizón. Era un tizón de encina.
Como mi abuela era muy ordenada y muy " mandona, " me extrañó que un tizón de la lumbre hubiera llegado hasta aquel lugar. Lo bajé y lo puse al lado de la lumbre de la cocina. Cuando mi abuela lo vió ¡ el sermón que me echó !.
- Ese tizón es el Tizón de Nochebuena. Mientras ese tizón esté debajo del horno no caerán " chispas " en casa, y si una cabra tiene mala una teta, con el humo del tizón se cura.
Mi abuela me explicó el misterio del Tizón de Nochebuena.
- El día de Nochebuena se pone a la lumbre un trozo de rama de encina para que se " prenda." Se deja toda la noche tapado con ceniza y a la mañana siguiente, se " destapa " y apaga con cuidado sin echarle agua y se guarda debajo del horno. Ese Tizón ha " estao " toda la noche  calentando al Niño Jesús. Aunque truene mucho, las chispas no caerán en la casa que tenga un Tizón de Nochebuena debajo del horno. Las casas que no tienen horno lo guardan en la despensa.

EL TIZÓN DE NOCHEBUENA   ( continuación )





- ¿ Y cómo cura las tetas de las cabras que estén enfermas ?.
- Cuando una cabra tiene una teta enferma y no se deja ordeñar, se mete el Tizón en la lumbre y, cuando tiene la punta ardiendo, se coloca en el suelo entre las patas de la cabra y se le echa agua bendita. El humo que sale al apagarse el Tizón cura la teta de la cabra.
Yo había visto, en mis años de monaguillo, a algunas mujeres coger agua de la pila del agua bendita con una jarra y llevársela para casa.  Siempre pensé que era para lavar las heridas o los ojos " pegados de lagañas " en las mañanas de invierno.
En el verano del año 2.012 pensé escribir un artículo sobre el Tizón de Nochebuena  en la Revista de Fiestas del año siguiente.
Una tarde que la señora Encarna volvía desde la calle Larga, donde vive su hijo Orlando, hasta su casa en el barrio de la Esquina, se sentó a descansar en el machadero de mi casa. Recordé el Tizón de Nochebuena y le hablé del tema a la mujer que me contó " cientos de costumbres del pueblo."
- Hoy día nadie cree en esas cosas. Vitoriano, mi marido, tampoco lo creía.
Su silencio me decía que tuviera paciencia, que ella me quería contar algo pero " le daba vergüenza " porque pensaba siempre que yo " me reía de esos cuentos. "

sábado, 21 de marzo de 2020


EL TIZÓN DE NOCHEBUENA   ( continuación )



Cuando nos casamos, Vitoriano y yo,  subimos a Cilleros a comprar una cabra. Una cabra que estuviera " preñá " y nos diera leche para el desayuno y uno o dos cabritos. Aquella cabra parió dos cabritos.  Vendimos el cabrito y nos quedamos la " chiva ". Subimos una tarde. Compramos una cabra al tío ... En Cilleros todos los hombres tenían mote. Vitoriano ató la cabra por los cuernos con la " volvedera ", y yo había llevao una lata con cebada. La bajamos andando por el camino de la Peña el Gato. Yo iba delante con la lata de cebada. Cada poco rato se la ponía para que comiera y se " enviscara," y Vitoriano venía detrás sujetándola con la " volvedera." Tardamos un rato en bajar,  pero la cabra venía detrás de mí como un perro.
Daba muy buena leche y se dejaba ordeñar por la mañana y por la noche. Yo le daba un " rebojo " de pan al terminar de ordeñarla. Pero un día no se dejaba ordeñar de la teta izquierda. Tenía mastitis. Una enfermedad que le sale a las cabras en las tetas y no se dejan ordeñar ni que le mamen los chivos. Yo la " unté " con manteca y luego con aceite. Pero la cabra no se dejaba ordeñar. Entonces se lo dije a mi madre.
Mi madre me prestó el Tizón de Nochebuena. Vitoriano se " escarrapichó " encima de la cabra y le sujetó las patas. Yo puse el tizón con brasas en el suelo del corral y le eché agua que había cogido de la pila de la iglesia, como me había dicho mi madre. El humo del tizón le subió hasta las tetas.
Vitoriano me dijo que su madre también le curaba la mastitis a las cabras con el humo de un tizón.
A los dos días la cabra estaba curada y no se movía cuando la ordeñaba.
En Cereceda éramos las mujeres quienes ordeñábamos las cabras. Los hombres tenían callos en las manos de " sacar raíces con la espigocha."

Fotos  Revista PATALOSO.

EL TEMPLO DE DIANA

" También viene con esto lo que cuentan de aquel pastor que puso fuego y abrasó el templo famoso de Diana, contado por una de las Siete Maravilla del Mundo, solo porque quedase vivo su nombre en los siglos venideros; y aunque se mandó que nadie lo nombrase, ni hiciese por palabra o por escrito mención de su nombre, porque no consiguiese el fin de su deseo, todavía se supo que se llamaba Eróstrato."
                                      Cap VIII de la 2ª parte de El Quijote. Miguel de Cervantes.







El templo de Diana en Éfeso ( Turquía )  se levantó para la diosa griega Artemisa, llamada Diana por los romanos.
Lo construyó el rey Creso de Lidia y tardó 120 años en levantarse.
El templo fué quemado el año 356 a.C.

Las Siete Maravillas del Mundo fueron  :

. La gran Pirámide de Guiza.

. Los Jardines Colgantes de Babilonia.

. El Templo de Artemisa en Éfeso.

. La Estatua de Zeus en Olimpo.

. El Mausoleo de Halicarnaso.

. El Coloso de Rodas.

. El Faro de Alejandría.

Foto es.search.yahoo.com

EL AGUACATE  ( Persea americana )







Se le llama " oro verde ".

" Árbol grande, puede llegar a 20 mtos de altura, Hojas simples, alternas, elípticas y con un fuerte olor al estrujarlas, Flores blanquecinas y pequeñas. Fruto con forma de pera de color verde oscuro en el árbol, se torna morado a negro al madurar. La piel es mediana o gruesa, con textura rugosa. Tamaño pequeño a mediano. El tamaño de la semilla es mediano. Maduración de Enero a Junio."

Información facilitada por el vivero en el que compré las plantas.
Yo tengo en mi huerto dos aguacates. Tienen dos años. Este año, uno de ellos tiene flores. La esperanza de cosecha es muy rara. Los árboles dan fruta a partir del cuarto año.






El aguacate reduce los niveles de colesterol, controla la presión arterial, regula los niveles de azúcar en la sangre, protege contra el cáncer y ayuda a engordar.
Los marineros europeos en la antigüedad lo usaban como sustituto de la mantequilla.

Fotos  es.omages.search.yahoo.com

" A BARRER CORRAL "

Es una frase que yo escuché en la posada de mis padres a un chalán - comprador de ovejas de Ciudad Rodrigo -  cuando yo tenía cinco o seis años.
Recuerdo que al marcharse, estaban en el bar algunos clientes habituales del pueblo y yo le pregunté al tío Manuel, el marido de la señora Ramona, por lo que había dicho el chalán.
Él me explicó lo que significaba " a barrer corral."



- En los pueblos del Campo de Salamanca las gentes encierran las ovejas en unos corrales con tapias de más de tres metros de altas para que el lobo, la zorra o la garduña no puedan saltar. Esos corrales tienen unas puertas grandes a la entrada como las del corral de tu padre. En ese corral hay una parte cubierta con vigas, cuartones y ramas de encina para que las ovejas se protejan de la nieve o del sol. Pero otra parte del corral está sin tejado. En esa parte pasan las ovejas casi todo el día y la noche.
Los corrales - algunos los llaman corralas - tienen chicorzos como los nuestros para encerrar los corderos pequeños y para destetarlos cuando son más grandes.
La cama de esos corrales es de paja porque ellos no tienen hoja de los robles ni gelechos para ponerle de cama. Cuando acude un chalán a comprar las ovejas, ellos le venden todas las que hay en el corral con borregos, corderos y corderas. El precio se hace por oveja, por borrego, por cordero y por cordera. No hay que pesarlas en la romana.
Cuando se vacía el corral, el dueño barre la paja y las cagalutas y sacan el estiércol a las tierras. Después rocían el suelo, que es de tierra, con piedra lipe ( oficialmente sulfato de cobre ) mezclado con agua, como hacemos nosotros con el trigo antes de ir a sembrar, para matar todos los bichos que haya.
- Sobre todo, pulgas. En los corrales del pueblo hay muchas pulgas del ganado, le dije yo.
- Así es. Por eso se dice " a barrer corral" cuando se venden todos los animales que hay en el corral. Nosotros vendemos las ovejas viejas o los corderos, pero nos quedamos las ovejas buenas y las corderas y algún borrego. "
Desde entonces nunca he olvidado la frase y la explicación del tío Manuel, el padre de mi amigo Helí q.e.p.d. ) Nel, Amable, Pepe y Toñín.

Foto  bisopgonzalez.wordpress.com

MARZO Y EL PASTOR (  el día 28 de Marzo de .... )

- ¿ Un borrego quieres, Marzo ?. Acábate de ir con el diablo, dijo el pastor.
Y Marzo respondió : Con tres días que me quedan y tres que me preste mi hermano Abril, he de poner tus ovejas a parir.





Un borrego es un cordero de uno o dos años.
En Cereceda borrego es un cordero de más de un año. Los borregos- padre tenían varios años.
En Cereceda el diablo era quien traía todos los males, y la palabra diablo se aplicaba también a las personas. Era frecuente escuchar a alguna madre este frase : " mi hijo pequeño es un diablo."
El periodo de gestación de la oveja es de 150 días ( unos 5 meses )
La oveja hembra - las corderas - consiguen alcanzar la madurez sexual  en su pubertad, entre los 5 y los 9 meses.
En cambio las ovejas macho - los corderos - lo hacen entre los 3 y los 5 meses. Es frecuente que los criadores responsables no realicen la primera monta  ( cubrición de la oveja ) hasta el año de edad.
Las hembras son poliéstricas, es decir, tienen varios periodos de celo al año. Las hembras pueden disponer de 1, 2, 3 óvulos fecundables. En Cereceda había muchas ovejas que parían dos corderos, pero casi nunca dos corderas y rara vez un cordero y una cordera.

Foto  es.images.search.yahoo.com


ARRODEA, ARRODEA

Ahora que los días se hacen más largos en la situación de alarma, me he dedicado a reordenar, una vez más, las cuartillas que yo " garrapateé " en el pueblo con entrevistas a varios personajes. Casi todos estos personajes - personas célebres y de edad - me contaron mil y una historias de familias, de costumbres, de tradiciones, de ...
Hoy le toca a una canción que me cantó la señora Encarna, la de más edad de " mis " cuatro mujeres.

Ella me contó - y las otras tres lo corroboraron - que era una canción que los novios cantaban al oído a sus novias cuando tenían que ir al comercio.
He tenido que preguntar a Isidro, GATO 2.017, a Arístides y a mi gran amigo Silvestre, sobre el comercio de Cereceda.
Yo conocí el comercio de Fortunato y la Paz.
Ellos me han dicho que el comercio del que habla la canción es el comercio del tío Pedrín.






El tío Pedrín, que al parecer era viudo, llegó a Cereceda desde Tamames con su hijo Fortunato para montar un comercio en el que se vendía de todo, hasta tabaco y papel de fumar, En ese comercio era muy importante para los mozos la venta de hilo, pues las mozas se dedicaban a preparar el ajuar : sábanas bordadas para el día que se casaran y se marcharan a vivir fuera de la casa de sus padres.

Esta es la letra de la canción :

                        " Arrodea, arrodea, si vas por hilo,
                         que yo tamién arrodeo pa ir contigo. "

Así es como la señora Encarna me la cantó. Es un castellano de Cereceda.





La señora Encarna me contó también que Victoriano, su novio y luego su marido, le pedía que fuera por la poza o por la calle Larga - a veces se volvía por la Esquina - para que el viaje durara más.
El comercio del tío Pedrín estaba en la misma casa donde estuvo el comercio de Fortunato - la heredó de su padre - y de la Paz, con la que se casó.

Foto.  Idoia Marcoida Iñarra, GATA 2.019  La señora Encarna

          Laura Abelenda Ruano,  En esta casa, hoy en ruinas, estuvo muchos años el comercio de Cereceda.

jueves, 19 de marzo de 2020


A QUIEN DIOS SE LA DÉ, SAN PEDRO SE LA BENDIGA

María, GATA 2.020, me pide que explique esta frase porque " mi grand-mére la dice siempre que la parece bien. Yo creo que significa que ella se alegra de lo que pasa a su vecina. ¿ Significa así en su pueblo ?."

Esta frase - muy en boca de las " gatas " - parte de la idea de que, cuando Dios manda algo, a San Pedro sólo le queda darle la bendición.
En Cereceda esta frase tenía un doble significado :






- Mira el " aprovechao " de Nicomedes estuvo todo el verano bajando hasta la Nava el Mónago, Siempre decía que tenía que regar " el huerto patatas. " Yo reñí un día con él y tuvimos unas palabras porque siempre le tocaba el agua. No lo sé, pero seguro que la tarde que fuimos a hacer la regadera se inventó alguna excusa para no ir. Mi marido le llamó un día la atención en la plaza y se " puso hecho una furia." " Que él sólo había regao dos veces, que había mucha gente que había regao cuatro veces ". Historias que él se inventó, porque todos los días estaba pa allí abajo. Ahora, cuando hemos ido a sacar las patatas, le han salido todos los surcos al lao de la regadera y a la parte del río, pochas. Por eso, yo digo " que a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. "







. A José Miguel le ha parido la novilla Jarda dos churros. Un churro y una churra. Y eso que la Jarda es una novilla que ha criao de la vaca Cana que le compró a mi padre. La Cana siempre paría dos churros. Tuvimos que " quitarla " porque un año le pegó una vaca del Francés y abortó, y mi padre dijo que una vaca que aborta una vez, ya no vuelve a criar buenos churros. La Jarda se ha portao mu bien, y ha hecho honor a su madre. Ahora lo que hace falta es que los críe los dos, aunque tengan que ayudarle mientras sean mamones. Me alegro mucho : " A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga."

Fotos     angelatodo -huerto.blogspot.com

              www.themindfulword.org

EL TÍO CAMUÑAS








Francisco Sánchez Fernández ( 1.762 - 1.811 ) nació en Camuñas ( Toledo. España ) conocido como Franciscquete y tío Camuñas  fué uno de los más famosos guerrilleros de La Mancha durante la Guerra de la Independencia.
Vivió apaciblemente en Camuñas, donde se casó con Águeda el 30 de Mayo de 1.785. Tuvieron seis hijos.
Se cree que su profesión fué la de correo, por lo que era ágil a caballo y conocía muy bien la zona.
Uno de sus hermanos - Juan Pedro _ fué colgado en una de las aspas del Molino Viejo del pueblo por haber matado a un edil, acompañado de soldados franceses que lo buscaban. Había tenido un pleito con el Concejo de Camuñas.
Francisquete, como lo llamaban en el pueblo, huyó al campo al ser buscado por soldados franceses.
La muerte de su hermano, los abusos de los franceses y la muerte de su hijo Francisco en abril de 1.809, hizo que consiguiera reunir a treinta hombres de los pueblos cercanos al suyo, hombres hábiles con los caballos y buenos tiradores.
Los franceses popularizaron la frase " que viene el tío Camuñas " horrorizados al verlo llegar por su fama de despiadado. Su grupo de guerrilla era famoso en la zona entre Madridejos ( Toledo ) y Despeñaperros.
Muchas hazañas hablan de su fama de guerrillero hasta que el día 13 de Noviembre de 1.811, a los 43 años de edad, fué cercado, hecho prisionero en Belmonte ( Cuenca ) y fusilado junto a las murallas de Belmonte.
El tío Camuñas es recordado en su pueblo natal el primer fin de semana del mes de Agosto desde hace algunos años.
En Cereceda era un personaje que aparecía en nuestra niñez junto al Tío del Saco.

Foto  es.wikipedia.org    Monumento a a Francisco Sánchez Hernández, el Tío Camuñas, en su pueblo natal.

AGARRARSE A UN CLAVO ARDIENDO

Yuri, GATO 2.020, me pide que le explique de qué historia nació esta frase.






Agarrarse a un clavo ardiendo significa hacer cualquier cosa para salvarse a uno mismo o a una situación.
La frase tiene su origen en los tiempos de la Inquisición Española.







Una de las pruebas que se hacían a quienes eran apresados por la Inquisición era " la prueba del clavo ardiendo".
Esta prueba consistía en obligar a una persona a agarrar un clavo recién sacado del fuego de la fragua  : si no se quemaba la mano, se le declaraba inocente.
En Cereceda se utilizaba la frase cuando alguien daba un razonamiento poco convincente.
- Las vacas que te han pisado las remolachas no han sido las mías porque yo fuí " a punto día " a buscarlas al prao para ir a llevar un carro de paja. Pregúntale a Nicanor que me vio venir con ellas antes de desaparecer el lucero del alba.
- Mira, si no te convence lo que te digo, puedes ponerme una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Sequeros. Mi hijo no ha sido quien te ha robado los melocotones del huerto de la Calleja, Además mi hijo estaba en la cama con catarro, y su padre no lo dejó irse a dormir pa las Eras.
- Ésta se agarra a un clavo ardiendo para no ir a caminos : que le duele una pierna, que tiene un marrano malo, que ya irá otro día su marido cuando venga de la siega, que...
- Habemos perdío al tute porque Alfredo no sabe tirar las cartas, se le olvidó dos veces cantar las veinte en espadas, no hace caso a las señas que le doy.... 
- Bueno, que tú te agarras a un clavo ardiendo siempre que pierdes pa no pagar los cafés. ¡ No seas tacaño... !

Foto taringa.net

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PENAS POR EL CARNAVAL

En algunas épocas de la Historia de España la fiesta de Carnaval ha estado prohibida.







En 1.523 se reúnen las Cortes en el convento de San Pablo de Valladolid y el emperador Carlos V, a instancias de su madre, promulgó una orden referida al Carnaval :
" Mandamos que por modo alguno pueda haber enmascarados en el Reino, pena de cien azotes en público, seis meses de destierro y quinientos ducados para la nuestra Cámara."

                                                     Revista de Folklore nº 59  ( año 1.985 )

Los azotes eran un castigo corporal muy frecuente en esa época, al igual que el destierro. El destierro significaba fuera del Reino, cuando en España había varios Reinos.
La " multa " de quinientos ducados era muy elevada, elevadísima.
El ducado del s. XVI ( Carlos I fué Rey de España de 1.516 hasta 1.556 ) valdría hoy 167,1 euros, Por tanto la multa  ascendería a 83.550 euros.
La reforma monetaria de 1.497 ( Pragmática de Medina del Campo. Valladolid. España) introduce en Castilla el modelo del ducado veneciano.






El ducado castellano fué una moneda de oro creada por los Reyes Católicos con un valor de 375 maravedís ( 11 reales castellanos ).
En época de Carlos I el escudo o corona será la moneda que represente el patrón oro, y el ducado quedará relegado a moneda de cuenta.
El doble escudo era el doblón.
El ducado era una moneda áurea casi pura, aunque fundido el oro solo alcanza los 22 quilates. Sin embargo, adquirió valor como instrumento de pago a nivel internacional.
Como ven era peligroso y costoso vestir máscaras durante el Carnaval en el Reinado de Carlos I.
En Cereceda no se celebran carnavales, pero desde hace unos años se organiza un desfile de disfraces durante las Fiestas de Verano.

Fotos   es.images.search.yahoo.com

           www. datuopinion.com
                                 
                                                               

EL CRISTO DE LA LUZ

Este artículo se publicó en la Revista PATALOSO.  Agosto 2.019

Su autora es la Madre Soledad Nieto. Abadesa del Convento de Porta Coeli de El Zarzos ( El Cabaco. Salamanca ).





Esta es la historia del milagro de la luz que ocurrió en el Monasterio de Porta Coeli de El Zarzoso el año 1.626.

" El viernes a seis días de febrero de mil seiscientos veinti seis, entre siete y ocho de la noche en tiempo de las grandes avenidas de agua, cuando llevó el puente que había sobre el Tormes junto a Salamanca y tantos más edificios de la misma, cuando los corazones estaban tan tristes melancólicos y abatidos, estando las religiosas de Zarzoso cantando Santos Maitines sucedió e hizo el Santísimo Cristo  un extraordinario Milagro que dio a dichas piadosas Religiosas un consuelo y gozo muy suave, alegre y placentero.
" Fue el caso que al tiempo y hora referida llegando las Religiosas al segundo Nocturno de los Maitines vieron una Luz pequeña a la manera de los coquitos, que salen y dan luz en las noches de verano, la cual Luz salía del costado del  Santísimo Cristo, e iba creciendo la dicha Luz tanto como la de un hacha,;  pero era más clara y resplandeciente, de modo que daba luz no solamente a la Capilla del Santísimo Cristo, sino a toda la iglesia. Esta Luz se iba recogiendo al Santo Costado  del SSmo Cristo y quedaba, como la del coquito, que arriba se dice y volvía a ser la misma Luz otra vez con la misma pujanza como al principio. El haberse recogido la dicha Luz  y vuelto a salir fue por cinco veces seguidas.
" Las Religiosas todas aseguran que el tiempo que duró el portento fue cuarto y medio de hora o sea ventidós minutos; desampararon los Maitines y fueron a la reja de la iglesia para ver ete Milagro tan grande. Unas cantaban el Te Deum laudamus, otras lloraban sus pecados y pedían a Dios misericordia para que se acordara de los pobres, que sufrían.

EL CRISTO DE LA LUZ   ( continuación )




" Como las puertas y tornos estaban cerrados nos dijeron tarde a mi compañero el R. P. Fr Juan López y a mí, y así cuando acudimos, yo acerté a ver la luz de un coquito de los del campo, como queda referido y también heché de ver que la llaga del Santo Costado del SSmo Cristo estaba más colorada y reciente que antes y el Santo Cuerpo más blanco que otras veces."
" Dimos cuenta del suceso a nuestro R. P. Provincial y su paternidad me mandó Patente y comisión que hiciera  información de este Milagro, la cual hice  con treinta testigos, que fue el P. compañero que aquel día había puestos dos candeleros con su luz y con las religiosas del convento. Para hacerla escogí para Secretario de ella al Sr. Licenciado D. Antonio de la Corredera, Notario Apostólico y Beneficiado de Tamames, para que la información fuera más auténtica. La que concluída entregué a nuestro P. Provincial Frai José Vázquez, Calificador del Santo Oficio, Lector, Maestro y Padre de toda la Orden de N. P, San Francisco."
" Y así lo firmo de mi nombre como Vicario que soy de este convento de Nta Sra de Porta Coeli de Zarzoso a 12 de Noviembre del año de 1626, Frai Bernardino de Ribera. Todo esto sucedió siendo M.Abadesa Sor Inés Arias de San Pedro y M. Luminaria Sor Beatriz Cortés. "

 Foto  vidareligiosa.es

LOS CEREZOS EN FLOR




Mis amigos del pueblo me han dicho que los huertos están blancos con la nieve. Pero también me han dicho que los cerezos están en flor ¡ Pobrecillos !.
Yo tengo un huerto en el casco urbano, en la calleja El Castaño.
En ese huerto plantó mi padre árboles frutales en abundancia : cerezos, manzanos, ciruelos, nogales, perales y melocotoneros, el día que " lo dejó pa prao."
Además en la orilla de abajo siempre hubo guindos. Los guindos los plantaron los pájaros y nosotros, cuando íbamos a coger las guindas con una cesta de mimbre, y, sin lavarlas, comíamos algunas y tirábamos los huesos a los surcos sembrados de patatas, de alubias o de remolachas.
Los guindos eran muy " valientes " aguantaban las nevadas y las heladas. Cada verano ofrecían una buena " carga " de guindas que siempre comimos sin madurar porque los tordos " pueden dejar el árbol sin una guinda en una mañana ", decía mi padre,
Cuando yo heredé el huerto, pedí a mi amigo Cleto que los injertara. Cleto es de Garcibuey y tiene muchos cerezos. Recoge la cosecha y se dedica a venderla por los pueblos y en los mercadillos de la provincia.
Todos los injertos prendieron pero los cerezos se quedan sin cerezas en el mes de marzo, o en el mes de abril, o en el mes de mayo.
Cuando sus flores blancas lucen preciosas llega el viento cierzo, el viento de Cilleros, el viento del Norte, y en una noche " ya tienes recogida la cosecha ", dicen mis amigos del pueblo.
Los manzanos " se han ido secando ", los ciruelos resisten y algún año " se les han roto las ramas de la carga de ciruelas ", los melocotoneros  se han secado, los perales resiste uno que " da " peras de invierno para meterlas entre el trigo - cereal que ya no cogemos - los nogales están hermosos y " dan nueces, pero todas pochas porque no los riegas."
Ese el balance de mi producción hortofrutícola del huerto de la calleja El Castaño, El huerto " favorito " de mi madre porque con los productos de ese huerto " vivíamos toda la familia ".

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EL HURMIENTO

Yo escribo siempre esta palabra con h, aunque la he visto escrita sin h.
El blog no se mete en " discusiones " de cuál es la forma correcta de escribirla.
En Cereceda esa palabra se utilizaba " solo por las mujeres que han venido del Campo ( el Campo Charro ) porque nosotras decimos recentadura."
Hurmiento es la masa que se deja de una vez para otra, al hacer el pan.
Recentadura es la cantidad de levadura que se reserva para fermentar otra masa.
El blog publicó un artículo el 4 de Julio de 2.017 titulado MAÑANA " MASAMOS " en el que habló de la forma de " masar " en Cereceda.






Hoy quiero recordar a las " gatas " algo que todas han visto. Sus madres tenían un tazón o una cazuela de barro de Peralejos ( Salamanca ) en el que guardaban la recentadura. Ese tazón era " sagrado " pues ellas lo habían heredado de su madre y antes lo había empleado la abuela.
Era un tazón que había recibido algún golpe y quedaba la señal, o lo habían fregado con agua muy caliente y tenía el borde " escascarillado."
El agua para fregar los " cacharros " de la cocina se calentaba en el calderete. En todas las lumbres del pueblo había un calderete con agua para fregar.
Muchas veces el agua estaba tan caliente que había que mezclarle agua recién traída de la Fuente Chica, de la Fuente Grande o del Pozo de Cándido, para poder meter las manos en el barreñón de fregar.
Yo guardo el tazón en el que mi abuela guardaba la recentadura y que heredé de mi tía Floripe.
Ella me contó que ese tazón era de un tío suyo, que era cura, y se lo había regalado a su madre el día de la boda.
Así eran las costumbres de las gentes de Cereceda.

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IR A VISTAS

Estos días de encierro en mi casa del campo, tengo tiempo para revisar mi " colección de cuartillas " con " cosas sobre Cereceda " que me contaron las cuatro mujeres - la señora Vita, la señora Encarna, mi tía Luisa, María la cartera - a las que conseguí sacar muchas historias durante mis veranos en el pueblo.
Algunos escritos están hechos con una " letra de médico " que en su tiempo debí descifrar porque ahora me cuesta más transcribirlos que los documentos del siglo XVIII del Catastro de Ensenada.





Entre esas cuartillas he encontrado esta expresión : Ir a vistas.
Las cuatro mujeres me explicaron el significado con una sonrisa burlona. Era algo que ellas no habían realizado y que a mí me llamó muchísimo la atención porque ni mi abuela Fausta ni mi tía Floripe la habían " mentado " en sus charlas conmigo.
Ir a vistas significa " ir la novia al pueblo del novio por primera vez después de la boda."
Lo normal y corriente era que el mozo fuera a otro pueblo a buscar novia, pero " la novia no iba nunca al pueblo del novio a conocer a su familia. Ni siquiera iba a ver la casa que sus futuros suegros le regalarían cuando se casara."
Esa primera visita era noticia en el pueblo.
- Esta mañana ha venido la mujer de Luís a ver la casa que le han regalado sus suegros.
- Le ha parecido muy buena.
- Es que la casa de sus padres en ... es bastante vieja y sin ventanas a la calle.
- Pero tiene un corral hermoso.
Así comentaban la noticia mis cuatro informadoras.
- Ustedes - les repliqué yo - no pueden presumir de esa " visita " porque las cuatro se casaron con mozos de Cereceda : Vita con Pepe; Encarna con Victoriano; Luisa con Salvador; María con Pepe el cartero. Todos, sus cuatro maridos, eran del pueblo.
 Esta es la frase que las cuatro me dijeron " a coro " :
-  ¡ Tú tampoco puedes presumir de esa " visita " !¡ Porque tú mujer también es de Cereceda, igual que tú ! ".

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