domingo, 1 de noviembre de 2026

 SUBIR A LA CATEDRAL, vestido de charro

 

 


Un año más el Mariquelo ha subido a lo alto de la catedral con su traje charro, su gaita y su tamboril.

Ángel ha recuperado la tradición de los Mariquelos de subir a la torre de la catedral.

Él subió por primera vez el año 1985.

La última subida de la familia Mariquelos fué el año 1976.

Se recuerda el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1855.

Con este saludo desde lo alto recuerda que son 40 años los que lleva subiendo a la torre de la catedral y haciendo sonar la gaita y el tamboril.

Ángel, ¡ que sean muchos más !.

Aunque contados de uno en uno. 

 

Foto  lagacetadesalamanca.es    Ángel Rufino, el Mariquelo, desde la catedral de Salamanca. 

 SALIR " ESCOPETAO "





Una mañana de mi veraneo " gatuno " acudí a media mañana a visitar a un amigo " gato ", mayor que yo, con quien iba a charlar un rato.

- Ha salido escopetao porque nos han avisao que las vacas se han salío del prao de la Puentelavega, me comentó su mujer al explicarle la razón de mi visita a media mañana.

Yo saqué mi " libretilla " y anoté la palabra " escopetao ".

En idioma " gatuno " el adjetivo " escopetao " significa " dejar lo que se está haciendo y salir rápidamente ".

Días más tarde comenzó mi investigación sobre esa palabra.

- Hace ochenta años, en Cereceda había abundancia de lobos. Los pastores no querían dormir en los linares ni en las tierras ante el miedo a los ataques de los lobos. Desde setiembre a junio, los lobos se acercaban al pueblo. Se veían lobos por el Majadal, por Valdecaseras, por el Corral de las Vacas y hasta en la Callejina, camino de la Dehesa, me comenta el tío Ruperto.

- Como en el pueblo siempre ha habido muchos y buenos cazadores, y los lobos hacían mucho daño, el Ayuntamiento ofreció doscientas pesetas por cada lobo muerto, me dice un " gato ", concejal algunos años.

La frase - me dice el tío Eugenio - la inventó una mujer que mandaba mucho en el pueblo. Cuando alguien veía un lobo, avisaba al alguacil o al alcalde y enseguida se corría la voz por el pueblo. Los cazadores cogían la escopeta y salían a buscar al " bicho ". Salir con la escopeta al hombro  se convirtió en cazador "escopetao ".

Un hermoso adjetivo para calificar a los " gatos " , que salían rápidos a la búsqueda del lobo.


Foto  Google.com  Lobo solitario.  Peligro seguro.