ESTAMPA INVERNAL
Esta estampa invernal trae a muchos gatos el recuerdo del invierno de Cereceda.
Muchas mañanas era necesario limpiar la entrada a casa y al corral porque el viento había amontando la nieve contra la puerta.
Recuerdo a todos los vecinos de la calle Larga limpiando desde la puerta de la señora Francisca hasta la puerta del señor Modesto y - años más tarde - hasta puerta del señor Daniel, cuando el señor Manuel y la señora Ramona construyeron su casa en un huerto y abandonaron la zona del Altozano.
Las palas y las azadas sonaban con un ritmo pausado amontonando la nieve contra las paredes y dejando un espacio libre en el centro de la calle por el que se movían personas y animales.
Las calles eran de tierra y, a la noche, la nieve se convertía en hielo y los muchachos, al ir de camino a la escuela, nos entreteníamos pisando el carámbano que se había formado en la zona sin nieve.
Nuestros " sustos " comenzaban al llegar a la carretera y a la plaza.
En la plaza la nieve helada duraba varios días y " teníamos prohibido jugar a resbalas sobre el hielo ".
" Te romperás un brazo, te vas a romper una pierna, te abrirás la cabeza ", eran algunas de las muchas amenazas que madres y abuelas " lanzaban " sobre la grey infantil con la esperanza de convencernos y de impedirnos nuestra aventura en la nieve.
Nieve, yelo y frío se mezclaban con calcetines de lana mojados y pantalones de pana empapados , junto a sabañones en manos y orejas.
Así crecimos en un pequeño pueblo, entonces lleno de muchachos y muchachas, y hoy sin la alegría y el miedo de " patinadores " camino de la escuela.
Foto pinterest.es




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