LAS LLUVIAS DE ENERO llenan tinajas y graneros
En Cereceda este refrán solamente nos es de utilidad en la mitad de su segunda parte,
" Las aguas de enero llenan graneros ".
En el pueblo de los " gatos " nunca hubo viñas para recoger las uvas, elaborar el vino y guardarlo en tinajas de barro.
En cambio hubo graneros.
Muy escasos en la planta baja de las casas y abundantes en el sobrao de las viviendas.
La razón era, según unos " gatos ", porque el suelo era de barro y se pasaba la humedad al trigo y a la cebada.
" Hay que tener en cuenta que en algunas zonas del pueblo, por entre las pizarras se deslizan ríos de agua " .
Otros " gatos " me dijeron que era para defenderse mejor de los roedores.
Todos los labradores me comentaron que " mejor que la lluvia es que nieve en enero, porque se empapa mucho más la tierra y el cereal queda protegido de las heladas nocturnas ".
Las lluvias en enero eran, casi todos los años, abundantes: Todos recordamos las " mojaduras " por San Pablo, el 15 de enero.
Foto Google.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario