jueves, 19 de octubre de 2017

EL CAMION DE LAS NARANJAS ( continuación )








Los hombres de hoy, que fuimos los niños de aquellas fechas e igualmente las niñas, gracias a aquellas personas pudimos comer naranjas en nuestra infancia.
Tal era el hambre de fruta que padecíamos, que yo recuerdo que, cuando comía una naranja, al morderla, lo primero me comía toda la cascara, y después la naranja.
Los niños y las niñas a ese camión lo llamábamos " el camión de las naranjas. " Su llegada nos producía una gran alegría, porque sabíamos que durante varios días íbamos a comer naranjas.
Los hombres y las mujeres de hoy, que fuimos los niños y las niñas de ayer, las carencias que padecíamos de toda clase, ante tanta adversidad, de alguna manera condicionaron el carácter de nuestras vidas como personas. Las carencias padecidas en nuestra infancia, nos hizo ser personas más resignadas, y nos enseñó a aceptar los infortunios que la vida nos trajera.
A los niños y niñas de hoy, de las naciones prósperas les deseo mejor suerte que la que nosotros tuvimos en nuestra infancia, y, que sean solidarios con las personas de su joven edad de los países subdesarrollados.
Cuando veo a esos niños de países subdesarrollados siento gran pena, ya que mi infancia tuvo connotaciones parecidas. El trabajo y el esfuerzo de nuestros padres y el nuestro desde niños, han conseguido el bienestar que hoy disfrutamos en España.
Gracias a las patatas de Cereceda, los hombres y las mujeres  de hoy, que todavía gracias a Dios vivimos, y que fuimos los niños y las niñas de aquellas fechas, pudimos comer naranjas en nuestra infancia.

Este artículo me ha sido enviado por Isidro Marcos Martín, Gato 2.017.
 El blog PATALOSO se siente muy honrado con su publicación.

                      Foto  www.google.es

Etiqueta   Costumbres

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