martes, 15 de diciembre de 2020

 DIOS CREÓ EL TIEMPO PERO NUNCA MENCIONÓ LA PRISA

Este dicho popular de Cereceda, lo escuché muchas veces a dos personas muy queridas por mí en Cereceda, y de las que yo aprendí muchas " cosas de la vida."

Se llamaban Manuel Santos y Francisco Marcos.

Manuel Santos, el tío Manuel, fué labrador y ganadero, además de Alcalde del pueblo.

Francisco Marcos, el tío Paco, se pasaba el día en su taller de carpintería al que los niños acudíamos en invierno a calentarnos durante el recreo pues estaba casi enfrente de la escuela. Su especialidad era " meter las ruedas de los carros ", que era poner los aros de hierro, preparados en la fragua por el tío Manolo el herrero, en las ruedas de madera que el tío Paco había preparado.





Este trabajo se hacía por la tarde junto a la Poza, y era la mayor diversión que teníamos los niños del pueblo al salir de la escuela a las cinco de la tarde.

Yo me quedaba " embobado " mirando en primera fila cómo lo hacían y oliendo el humo que salía de la rueda al echarle agua para que la madera no ardiera porque el aro estaba al rojo vivo.

Recuerdo que los dos, casi a coro, decían que ese trabajo había que hacerlo sin prisa. porque " Dios creó el tiempo pero nunca dijo nada de la prisa " ,cuando Luís el hijo del herrero y Tino, hermano del carpintero y también carpintero, decían que " caería la noche antes de acabar la faena."





Los " gatos " que éramos niños recibimos muchos sermones, y a veces, algo más por quedarnos en la Poza viendo arder las raíces de los brezos de la sierra y el trabajo de herreros y carpinteros.

Fotos   google.com

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