viernes, 4 de diciembre de 2020

SE ESCULÓ EL CESTO, SE ACABÓ EL PARENTESCO



Esta frase me la ha dicho esta mañana un amigo de Castilla la Vieja.

- Mi padre la decía muy a menudo. Él la decía cuando se producía el fallecimiento de algún viejo en el pueblo,  y los hijos no querían saber nada de las amistades de su padre, En el pueblo, al igual que ocurriría en el tuyo, había familias que no tenían huertos para sembrar patatas, y entonces los familiares les regalaban algún cesto de patatas cada cierto tiempo. Pero si se rompía el " culo " del cesto, ya no se regalaban patatas a los parientes, me ha explicado. 

Yo la escuché alguna vez a uno de los viejos del Altozano. 

En Cereceda había muchos mimbreros en las orillas del río Yeltes. Mi padre tuvo tres mimbreros en el linar de las Digisuelas, pegados al río porque la pared que tenía el huerto junto al río desaparecía cada invierno aunque mi padre se empeñaba en levantarla cada final del verano.

Había también muchos " hacedores de cestos."

Cortaban las mimbres y se " liaban " con el trabajo ( el verbo lio en griego significa desatar ) para tener cestos en la saca de las patatas. Pero en el pueblo había algunas manos muy hábiles con ese oficio. El tío Narciso - uno de los viejos del Altozano - era un maestro de la mimbre y enseñaba a los jóvenes que querían aprender.

El cesto " perdía " el culo porque la mimbre se pudría al poner en él berzas, remolachas o patatas mojadas, a veces con hielo o con nieve.

Es fácil entender que muchos cestos solamente tuvieran un año de vida. 

De la misma manera, según mi amigo " castellanoviejo ", muchas veces las amistades o los parentescos duraban una sola generación.

Foto google.com

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